• La adquisición de Evo por Qiddiya Investment Company (QIC) se ha completado.
  • La organización asegura que "tradiciones, valores e identidad" se mantendrán sin cambios.
  • Jugadores y creadores de contenido expresan preocupación y algunos anuncian su ausencia en futuros eventos.

La Evolution Championship Series (Evo) ha completado su adquisición por parte de Qiddiya Investment Company (QIC), un proyecto de ciudad mega saudí. A pesar de las preocupaciones de la comunidad de juegos de lucha, la organización ha emitido un comunicado asegurando que sus "tradiciones, valores e identidad permanecerán sin cambios" bajo su nueva dirección.

Evo mantiene su rumbo competitivo

La organización planea continuar celebrando grandes eventos internacionales en ciudades como Tokio, Las Vegas y Niza este año. Evo reafirma su papel como plataforma global para la excelencia competitiva, el intercambio cultural y la conexión comunitaria. Stuart Saw continuará como CEO de RTS, la agencia de talentos que anteriormente poseía Evo, garantizando la estabilidad a largo plazo.

Compromiso con el futuro del juego

Muhannad Aldawood, director de estrategia de Qiddiya, declaró que la inversión busca "invertir en el futuro del juego y salvaguardar lo que hace especial a Evo". El objetivo es apoyar el crecimiento a largo plazo de Evo respetando su herencia y fortaleciendo su papel dentro de la comunidad global de juegos de lucha.

Preocupación en la comunidad de jugadores

A pesar de las garantías, muchos jugadores no se muestran convencidos. Comentarios en línea reflejan una creciente preocupación por la corporativización de la escena y la importancia de apoyar eventos locales y comunitarios. Algunos jugadores y creadores de contenido prominentes han anunciado su decisión de no asistir a Evo este año, como medida de protesta o por desacuerdo con la nueva propiedad.

El debate sobre la propiedad y la comunidad

La adquisición ha reavivado el debate sobre la influencia de grandes corporaciones y fondos de inversión en eventos comunitarios. Mientras Evo promete mantener su esencia, la comunidad de juegos de lucha sigue dividida, con muchos abogando por priorizar el apoyo a los torneos locales y el crecimiento orgánico de la escena.