• La iniciativa Stop Killing Games ha obtenido un presunto apoyo mayoritario en el Parlamento Europeo.
  • Ross Scott comparte detalles sobre las dificultades y la postura de la Comisión Europea.
  • Se planea la creación de nuevas ONGs en Europa y EE. UU. para impulsar la causa.

Ross Scott, una figura prominente en la defensa de los derechos del consumidor en el ámbito de los videojuegos y uno de los principales impulsores de la iniciativa Stop Killing Games, ha revelado una gran cantidad de información actualizada. Estos detalles surgen en vísperas de una importante reunión con la Comisión Europea programada para el 23 de febrero. Scott ha comentado sobre los obstáculos y las particularidades que han surgido durante el proceso de recolección de firmas en los últimos seis meses.

Avances y obstáculos en la Comisión Europea

Según Scott, la Comisión Europea mostró inicialmente reticencia hacia la iniciativa, argumentando que la propuesta de mayor regulación no se alineaba con su propia agenda desregulatoria. Incluso se observó que la Comisión utilizaba argumentos que parecían provenir de la propia industria, como la descripción de los juegos como entidades 'vivas y en constante actualización'. Los organizadores de la iniciativa contraargumentaron comparando esta situación con la de los teléfonos móviles, que también reciben actualizaciones pero no dejan de funcionar tras el fin del soporte. Scott también mencionó un incidente en el que la Comisión filtró y luego eliminó un artículo que, si bien expresaba apoyo a posiciones cercanas a la iniciativa, lo hacía como una declaración no vinculante, sugiriendo la autorregulación de la industria en lugar de la creación de nueva legislación.

Reunión clave y posturas encontradas

Las perspectivas para la reunión del 23 de febrero con la Comisión Europea generan cautela en Scott, quien no se muestra completamente convencido de un resultado favorable. A pesar de estas reservas, Scott destacó un logro significativo: la iniciativa cuenta supuestamente con el apoyo mayoritario del Parlamento Europeo. Este respaldo, aunque requeriría de pasos adicionales para materializarse en legislación, representaría un avance crucial para el movimiento. En Polonia, la organización goza de un fuerte respaldo tanto del gobierno como de la oposición, y otros organismos gubernamentales también han mostrado su apoyo nominal.

Impulso internacional y posibles escenarios legales

Scott confía en que Stop Killing Games está en camino hacia la victoria, aunque reconoce que existen diferentes sendas para alcanzarla. El objetivo principal es que se redacte una nueva ley en la Unión Europea que proteja específicamente a los jugadores contra prácticas como el cierre indiscriminado de juegos, lo que equivale a un robo de propiedad para los jugadores. Para fortalecer esta causa, se fundará una nueva ONG en Europa y se establecerá otra en Estados Unidos con el fin de extender la lucha al territorio americano. En caso de que no se logre aprobar o introducir nueva legislación, Scott señala que la única alternativa sería la aplicación de las leyes existentes. Esto podría llevar a un escenario similar al que se observa cuando Apple desafía la regulación europea.

Consecuencias de la aplicación de leyes actuales

Esta última vía implicaría un escenario complejo y potencialmente disruptivo para la industria del videojuego, con una avalancha de demandas judiciales en todos los estados miembros de la UE. Cada caso tendría que ser revisado individualmente, lo que resultaría en un proceso prolongado y, posiblemente, en sanciones más severas de las que se buscarían con un enfoque más moderado. Empresas como Ubisoft u otros grandes actores europeos podrían enfrentarse a consecuencias graves si se determinara que han violado leyes de décadas de antigüedad. A pesar de los desafíos, la iniciativa cuenta con un considerable apoyo en la UE y entre los gobiernos nacionales, y su influencia en los derechos de los jugadores a nivel global parece estar solo comenzando. Además, es importante destacar cómo la UE investiga a Meta y TikTok por contenido ilegal, demostrando la creciente atención en la regulación de plataformas y el contenido en línea.

La búsqueda de regulación en la industria de los videojuegos es paralela a los esfuerzos de la Unión Europea por controlar y regular diferentes aspectos de la tecnología y la comunicación, como se ve en el caso de la retención de datos y la regulación de VPNs. Conoce más sobre este tema en nuestra cobertura sobre la UE planea ampliar la retención de datos y apunta a las VPN.