- La campaña 'Stop Killing Games' se transformará en dos organizaciones no gubernamentales (ONGs) en la Unión Europea y Estados Unidos.
- Estas ONGs tendrán como objetivo realizar 'contrapresión' a largo plazo contra las editoras que retiran juegos de la venta o acceso.
- Se busca que la petición original de la campaña se codifique en la legislación de la UE y se establezca un sistema de denuncia contra prácticas de deslistado.
La popular campaña 'Stop Killing Games', nacida como respuesta a decisiones controvertidas de editoras, da un paso adelante hacia la formalización. Su creador, Ross Scott, ha anunciado en un vídeo que la iniciativa evolucionará para establecer dos organizaciones no gubernamentales (ONGs), una dedicada a la Unión Europea y otra a Estados Unidos. El objetivo principal de estas entidades será ejercer una presión legal y de contrapeso a largo plazo frente a las prácticas de las editoras que deciden retirar el soporte o el acceso a videojuegos ya adquiridos por los jugadores.
Formalización legal de la campaña
Según Scott, la creación de estas ONGs permitirá una acción más estructurada y duradera. Una de las metas fundamentales será trabajar para que la petición inicial de 'Stop Killing Games', que ya superó el millón de firmas, sea integrada en la legislación de la Unión Europea. Además, se planea desarrollar un sistema de vigilancia y denuncia para reportar a las editoras que revoquen el acceso a juegos previamente comprados, abordando así una de las preocupaciones más acuciantes de la comunidad de jugadores.
Próximos pasos y reuniones
El equipo detrás de la campaña tiene previsto reunirse próximamente con la Comisión Europea para discutir estas propuestas. Paralelamente, se está elaborando un exhaustivo documento legal de 500 páginas que detalla diversas prácticas controvertidas dentro de la industria del videojuego. Estos esfuerzos ya han mostrado resultados, como la reciente actualización de The Crew 2 con un modo offline tras la presión generada por la polémica del deslistado de The Crew. Este tipo de situaciones ponen de manifiesto la necesidad de proteger a los jugadores, algo que también se refleja en la petición de los fans de GTA 6 para recuperar una mecánica de San Andreas y así mejorar la experiencia de juego.
Impacto en la industria y derechos del consumidor
La iniciativa 'Stop Killing Games' surgió tras la decisión de Ubisoft de eliminar The Crew de las bibliotecas de los jugadores, lo que generó una profunda preocupación sobre el control que las editoras tienen sobre los títulos una vez comprados. La transformación de la campaña en ONGs especializadas busca establecer un precedente y proteger los derechos del consumidor en el ámbito digital, asegurando que la compra de un videojuego garantice el acceso continuado al mismo. Esta situación contrasta con el modelo de negocio actual, donde incluso los juegos con actualizaciones, como ARC Raiders, sufren cambios de equilibrio y correcciones que alteran la experiencia original. La lucha por el control del acceso a los juegos es clave.
El futuro del acceso a videojuegos
La estrategia de crear entidades legales sólidas en la UE y EE. UU. demuestra la seriedad con la que se aborda el problema. La meta es lograr un cambio sistémico que impida que los jugadores pierdan el acceso a juegos por decisiones unilaterales de las compañías. La campaña confía en su éxito para revertir la tendencia de juegos que se vuelven inaccesibles con el tiempo, garantizando así la longevidad de las experiencias lúdicas digitales. El movimiento 'Stop Killing Games' busca asegurar que los juegos se mantengan accesibles, a diferencia de lo ocurrido con Fortnite en iOS, donde el juego no regresó por disputas con Apple.
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