• LocalThunk abandonó sus estudios de ingeniería para perseguir su pasión por la programación y el desarrollo de videojuegos.
  • El éxito de Balatro, que ha vendido millones de copias, ha sido una experiencia abrumadora para el desarrollador.
  • A pesar del éxito, LocalThunk sigue trabajando en actualizaciones y agradece el apoyo de los jugadores.

Dos años después de su lanzamiento, Balatro se consolida como uno de los roguelikes más exitosos, y su creador, LocalThunk, ha compartido reflexiones sobre el camino recorrido. A pesar de mantener un perfil bajo, su juego ha alcanzado ventas millonarias y múltiples colaboraciones.

El origen de una pasión: de la ingeniería a los videojuegos

En una reciente entrada de blog titulada "Malas notas", LocalThunk rememora sus inicios en el desarrollo de videojuegos. "Pienso mucho en esa versión de mí mismo ahora", escribió. "No sabía lo que venía y, aunque pudiera advertirme, no estoy seguro de qué habría dicho para prepararme para la locura. Ni siquiera estoy seguro de si hay una lección que aprender". Su primer proyecto fue un juego de escalada de cuatro palabras en línea de comandos, creado durante una clase introductoria de informática. A pesar de admitir no ser "un buen estudiante", esta experiencia le impulsó a abandonar su programa de ingeniería para estudiar programación, un cambio que retrasó su educación un año pero que estaba impulsado por una genuina pasión, a diferencia de la ingeniería que le resultaba tediosa.

"Apenas fue una elección", escribió. "No se me daba bien [la programación], ni era consciente de lo que me esperaba después de graduarme, pero... había creado algunos programas que me convencieron de que esto era lo mío. Quiero crear cosas con código". A pesar de ir rezagado en las clases y "apenas aprobar", continuó creando proyectos en su tiempo libre. Los describe como "pequeños programas sin audiencia", pero la emoción de crearlos le distraía aún más de sus estudios.

Proyectos tempranos y la búsqueda de la ambición

LocalThunk describe esta etapa como "el mejor momento de mi vida", durante la cual exploró aún más las fronteras de su interés con su proyecto más ambicioso hasta la fecha: una "simulación de conquista territorial" de gran estrategia, al estilo de Europa Universalis. Nada parecido al frenético juego de póker que resultó ser Balatro, pero sí un alimento adecuado para su naciente pasión. Su desarrollo requirió más noches en vela, más prototipos para compartir con amigos y familiares, y, por supuesto, más malas notas. Si te gustan los roguelikes, explora también el caótico y encantador mundo de Mewgenics, de los creadores de The Binding of Isaac.

El inesperado éxito y el futuro de Balatro

Naturalmente, nunca anticipó el "éxito, el bagaje, la atención, el desamor, el miedo, el estrés y la alegría" que esta obsesión le acabaría reportando. Aún hoy, sigue trasnochando, anotando ideas y, por supuesto, programando. En su publicación, asegura a los fans que esto incluye la esperada actualización 1.1 de Balatro, y les agradece "por permitir que este mal estudiante siga quedándose despierto hasta tarde". Para los que buscan más juegos en el género, la innovación es clave, como vemos en Sektori: el Geometry Wars que se vuelve roguelike. El creador, que dejó atrás sus estudios de ingeniería, ha encontrado un éxito inesperado en el mundo de los videojuegos, demostrando que la pasión y la perseverancia pueden llevar a resultados extraordinarios, al igual que los desarrolladores de Erosion.