- La película es el regreso a la gran pantalla del director Gore Verbinski tras nueve años.
- Sam Rockwell interpreta a un viajero del tiempo que intenta salvar a la humanidad de su dependencia de las máquinas.
- La cinta se presenta como una aventura de ciencia ficción con toques de humor y una fuerte crítica a la inteligencia artificial.
En una época donde la dependencia tecnológica y la proliferación de la inteligencia artificial son temas candentes, 'Good Luck, Have Fun, Don't Die' emerge como una propuesta cinematográfica que aborda estas preocupaciones con un tono irreverente y divertido. La película, dirigida por Gore Verbinski, marca su esperado regreso a la dirección de largometrajes después de casi una década. Protagonizada por Sam Rockwell, la cinta se adentra en una trama de ciencia ficción que, si bien puede resultar dispersa, ofrece momentos de genuina delicia y una crítica mordaz a nuestra relación con la tecnología.
El regreso de Verbinski y la premisa anti-IA
Gore Verbinski, conocido por su particular estilo visual y narrativo en películas como la saga 'Piratas del Caribe' o 'Mouse Hunt', insufla a 'Good Luck, Have Fun, Don't Die' una energía cinética y un sentido del humor excéntrico que la hacen destacar. La premisa central gira en torno a un hombre (interpretado por un Sam Rockwell con un traje apocalíptico casero) que afirma ser un viajero del tiempo proveniente de un futuro devastado por la dependencia de las máquinas. Su misión: convencer a un grupo de personas, absortas en sus teléfonos, de unirse a él para evitar el apocalipsis tecnológico. La película aprovecha el clima actual de preocupación por la IA para lanzar un mensaje Luddita con humor.
La creciente preocupación por la inteligencia artificial ha generado debates sobre su impacto en diversos ámbitos. Esto se refleja en noticias como la de Utah que permite que la IA prescriba medicamentos sin supervisión humana, un claro ejemplo de cómo la IA se infiltra cada vez más en nuestra vida cotidiana.
Una aventura con altibajos narrativos
El guion, escrito por Matthew Robinson, busca una mezcla de humor y patetismo al estilo de 'Todo a la vez en todas partes', pero solo logra cuajar de forma esporádica. La trama, que se centra en una misión aparentemente simple de llegar a una casa a pocas manzanas de distancia, se ve plagada de obstáculos y personajes peculiares. A pesar de las complicaciones, la narrativa a veces pierde fuelle, extendiendo su duración más allá de lo necesario. Sin embargo, la dirección de Verbinski y la actuación de Rockwell logran mantener el interés, especialmente en secuencias de acción bien ejecutadas y un diseño visual que evoca la estética de las creaciones de IA.
Explorando las historias personales
La estructura de 'Good Luck, Have Fun, Don't Die' se complementa con secuencias de flashback que exploran los días previos a la misión de los personajes principales, dotando a la película de un aire de antología. Estos segmentos, aunque no siempre novedosos, ofrecen diferentes perspectivas sobre la dependencia tecnológica. El segmento centrado en Michael Peña y Zazie Beetz, que interpretan a una pareja de profesores, aborda la excesiva dependencia de los adolescentes en los teléfonos móviles. Por otro lado, la historia de Juno Temple como Susan, aunque recuerda a episodios de 'Black Mirror', encuentra un ángulo propio y humor negro al tratar temas sensibles.
El corazón de la historia: Ingrid
El segmento más crucial y emotivo se centra en Haley Lu Richardson como Ingrid, una mujer con una conexión especial con los eventos. Su trasfondo, marcado por una vida aislada y la pérdida de su novio a causa del mundo virtual, aporta un componente de patetismo y emoción que resuena profundamente. Richardson brilla al interpretar a un personaje que anhela una conexión humana real, lejos de las pantallas. Es en este enfoque en Ingrid donde la película finalmente alcanza su potencial, culminando en un final agridulce pero optimista que recuerda a los relatos de 'Cuentos de la cripta'.
Un toque humano en la era de la IA
'Good Luck, Have Fun, Don't Die' no es una obra maestra perfecta, pero su imperfección y excesos le otorgan un carácter distintivamente humano. En contraste con la frialdad y la potencial deshumanización que a menudo se asocian con la inteligencia artificial, la película celebra la imperfección y la conexión humana. A pesar de sus fallos, la cinta ofrece una experiencia cinematográfica entretenida y reflexiva, recordándonos la importancia de la interacción real en un mundo cada vez más digitalizado. La película se estrena en cines el 13 de febrero, invitando al público a cuestionar su propia relación con la tecnología.
Como hemos visto, la inteligencia artificial impacta en muchos ámbitos. Esto, junto a la creciente preocupación por el uso de la IA, hace que la película sea de interés. Así mismo, el aumento de los precios de las GPUs de gama alta debido al crecimiento de la IA, como se muestra en el artículo: La IA dispara los precios de las GPUs, revela la importancia de esta tecnología en la actualidad.