- DeepMind CEO Demis Hassabis confirma que Gemini no tendrá anuncios.
- La decisión contrasta con la introducción de publicidad en ChatGPT por parte de OpenAI.
- Google prioriza la confianza y la experiencia del usuario en su asistente de IA.
Google DeepMind ha reafirmado su compromiso de mantener su inteligencia artificial, Gemini, libre de publicidad. Demis Hassabis, CEO de DeepMind, declaró en una entrevista que la compañía no tiene planes inmediatos para incorporar anuncios en Gemini. Esta postura se alinea con la estrategia de Google de construir un asistente que priorice la confianza del usuario y ofrezca recomendaciones imparciales. La empresa considera que la ausencia de publicidad es fundamental para fomentar una relación de confianza con los usuarios.
Gemini: Un asistente sin publicidad
La decisión de Google de mantener Gemini sin anuncios es particularmente notable dado que OpenAI ha comenzado a experimentar con la inserción de publicidad en la versión gratuita y de bajo coste de ChatGPT. Hassabis comentó que es "interesante" que OpenAI haya optado por este camino tan pronto, sugiriendo que podrían estar motivados por la necesidad de generar más ingresos. Google, en cambio, parece priorizar la construcción de una experiencia de usuario pura y sin influencias comerciales directas. El objetivo es que Gemini sea percibido como un asistente genuinamente útil y objetivo.
Confianza y experiencia del usuario
Hassabis enfatizó que para que un asistente de IA sea considerado un "verdadero asistente universal", debe ofrecer la seguridad de que sus recomendaciones son beneficiosas y no están sesgadas. Esta filosofía subraya la importancia que Google otorga a la percepción de imparcialidad y fiabilidad en sus productos de inteligencia artificial. Aunque no se descartó por completo la posibilidad de publicidad en el futuro, se subrayó que se está pensando "muy cuidadosamente" al respecto, sin sentir la "presión inmediata" de tomar decisiones apresuradas. La creciente preocupación por la ética en el desarrollo de la IA, y la necesidad de transparencia, se discuten en el contexto de las regulaciones actuales y futuras en Utah, donde permiten que la IA prescriba medicamentos sin supervisión humana.
El ecosistema de Google y la estrategia a largo plazo
La confianza de Google en su enfoque sin publicidad para Gemini se ve reforzada por su robusto ecosistema. A diferencia de OpenAI, que depende en gran medida de la monetización directa de sus modelos de IA para cubrir sus altos costes operativos, Google ya genera miles de millones de dólares a través de la publicidad en sus servicios principales como la Búsqueda, YouTube y Maps. Gemini se considera, por tanto, una inversión estratégica a largo plazo, lo que permite a Google permitirse la paciencia y priorizar la experiencia del usuario sobre la monetización inmediata. Esta diferencia fundamental en los modelos de negocio permite a Google adoptar una estrategia más centrada en el usuario para Gemini. El uso de la IA para optimizar procesos y reducir costes, como podría ser el desarrollo de software o la investigación de mercado, puede ser un tema delicado, como se observa en el caso del CEO de Krafton y el presunto uso de ChatGPT.
Posibles futuras integraciones publicitarias
A pesar de la postura actual, Google deja una puerta abierta a futuras integraciones publicitarias, aunque con extrema cautela. Hassabis sugirió que la publicidad podría "funcionar" en un asistente de IA, pero solo si se implementa con sumo cuidado para no erosionar la confianza del usuario. La compañía es consciente de la creciente fatiga de los consumidores ante la publicidad intrusiva y las recomendaciones patrocinadas que a menudo se disfrazan de contenido orgánico en plataformas como TikTok, Instagram y Amazon. Por ahora, Google apuesta por posicionar a Gemini como un aliado del usuario, no como un canal para anunciantes. La creciente integración de IA en diversas áreas, incluida la creación de contenido, plantea interrogantes sobre la transparencia y la originalidad, temas que también se tratan en la actualización del formulario de IA de Steam, donde se exige la declaración de contenidos que consumen los jugadores.