- Microsoft avanza en el almacenamiento de datos en cristal con el Proyecto Silica.
- Utiliza cristal de borosilicato para una durabilidad estimada de 10.000 años.
- La lentitud en la escritura y el alto coste limitan su aplicación práctica actual.
Microsoft ha presentado una actualización sobre el Proyecto Silica, su iniciativa a largo plazo para almacenar información digital en placas de cristal durante siglos. La compañía informa que nuevas investigaciones publicadas en la revista Nature demuestran que el cristal de borosilicato, similar al utilizado en puertas de horno y cristalería Pyrex, puede preservar datos durante mucho más tiempo que los sistemas de archivo convencionales como los discos duros (HDD), las unidades de estado sólido (SSD) o las cintas magnéticas. Las pruebas de laboratorio sugieren una vida útil viable de más de 10.000 años, superando con creces los límites de los medios de almacenamiento físico actuales.
Almacenamiento en cristal: un avance con borosilicato
El concepto se basa en el uso de láseres de femtosegundo que codifican datos como estructuras tridimensionales microscópicas, conocidas como vóxeles, dentro del cristal. Los experimentos anteriores dependían de costoso sílice fundido, lo que limitaba su practicidad, almacenando 4,84 TB por placa de 2 mm de grosor. El trabajo más reciente reemplaza este material por cristal de borosilicato, más económico, manteniendo la durabilidad a largo plazo. Microsoft ha informado de la codificación de 258 capas de datos, sumando aproximadamente 2,02 TB, en una placa de 2 mm de grosor. La compañía logró velocidades de escritura de entre 18,4 y 65,9 Mbps, dependiendo del número de haces láser paralelos utilizados.
Durabilidad y densidad de datos
La durabilidad sigue siendo un aspecto central del atractivo del cristal, ya que los medios de almacenamiento convencionales se degradan inevitablemente. Microsoft realizó pruebas de envejecimiento acelerado para simular la descomposición a largo plazo, y las placas de borosilicato se mantuvieron estructuralmente intactas sin una pérdida significativa de datos codificados a lo largo de milenios. Si bien esta tecnología es fascinante, cuando se observa el lado práctico, apenas se sostiene, ya que escribir un disco completo de 4,8 TB a 25,6 Mbps, aproximadamente 3 MB/s, tardaría unos 18,5 días. Incluso las velocidades más rápidas de 65,9 Mbps son lentas para cualquier cosa que no sean archivos a muy largo plazo; podría ser útil si se desea guardar datos durante milenios y no volver a acceder a ellos, pero es un nicho pequeño y uno en el que la mayoría de las empresas no están dispuestas a invertir a gran escala. Incluso con el cristal de borosilicato más barato, el hardware simplificado y los vóxeles basados en fase que reducen la complejidad, la economía no tiene sentido.
El futuro incierto del Proyecto Silica
A pesar de los avances técnicos, la viabilidad comercial del Proyecto Silica es cuestionable. El proceso de escritura de datos es extremadamente lento, lo que lo hace inadecuado para operaciones diarias. Además, incluso con el uso de cristal de borosilicato más económico, los costes asociados a los láseres de precisión, las múltiples capas de codificación y la calibración cuidadosa siguen siendo elevados. Un solo error durante el proceso de escritura puede inutilizar una placa que ha requerido días de trabajo. Microsoft no está mostrando un gran entusiasmo por el futuro de este proyecto, y su destino parece incierto. La reciente declaración de la compañía sobre el Proyecto Silica suena más a un cierre formal que a un compromiso de desarrollo futuro.
Declaraciones de Microsoft y el camino a seguir
La compañía declaró: “La fase de investigación ha concluido y seguimos considerando los aprendizajes del Proyecto Silica mientras exploramos la necesidad continua de preservación sostenible y a largo plazo de la información digital. Hemos añadido este artículo a nuestras publicaciones para que otros puedan basarse en él”. Esta declaración sugiere que Microsoft está cerrando el capítulo, permitiendo que otros continúen el trabajo. No hay indicios de escalado, ni una hoja de ruta para la comercialización, ni ninguna indicación de que la compañía vea un mercado viable para esta tecnología. Compartir la investigación es valioso para la comunidad científica, pero no señala un compromiso interno. En conjunto, el lenguaje empleado parece un paso atrás discreto, lo que hace razonable sospechar que el Proyecto Silica podría no superar nunca la fase de laboratorio. La comunidad científica podrá beneficiarse de estos hallazgos, pero el futuro comercial de la tecnología permanece en el aire. Aunque el futuro del almacenamiento en cristal es incierto, Microsoft sigue innovando en otras áreas, como el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial. Descubre más sobre la presentación de Microsoft de una herramienta contra las 'puertas traseras' en la IA aquí.
Además de la IA, Microsoft también está explorando nuevas formas de interacción con sus plataformas. Recientemente, se ha hablado sobre los cambios que Windows experimentará, convirtiéndose en un "agente IA". Si quieres saber más, puedes leer sobre cómo Microsoft confirma que Windows pasará a ser un "agente IA", y muchos usuarios se plantean el paso a Linux aquí.
Finalmente, explorando otras areas de la compañía, Microsoft ha presentado algunas innovaciones en el ámbito del gaming, como el diseño inspirado en la consola de Xbox Cloud Gaming. Puedes leer más sobre el tema aquí.
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