• La IA generativa está presente en casi todos los aspectos de la vida moderna.
  • Un veterano de Square compara la actual euforia de la IA con la burbuja de la lógica difusa de los años 90.
  • El experto critica la falta de sustancia real detrás de gran parte del marketing de la IA.

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una presencia omnipresente en la tecnología actual, integrándose en una amplia gama de aplicaciones y dispositivos. Sin embargo, Richard Honeywood, quien desempeñó un papel clave en el establecimiento del departamento de localización de Square a finales de los 90 y cuenta con experiencia en empresas como Seibu Kaihatsu y Blizzard, expresa su preocupación. Honeywood siente que la historia se repite, comparando la actual fascinación por la IA con la tendencia de la lógica difusa en la década de 1990 en Japón. Esta perspectiva se basa en su experiencia personal al presenciar la exageración y la falta de resultados tangibles de tecnologías anteriores.

La burbuja de la lógica difusa de los 90

Durante la década de 1990, Japón experimentó un auge económico conocido como la "burbuja económica", durante el cual la "lógica difusa" se promocionó como una tecnología revolucionaria. Se integró en una gran variedad de electrodomésticos, desde lavadoras hasta ollas arroceras y hornos microondas, con la promesa de transformar el mundo. Honeywood, quien estudió inteligencia artificial y lógica difusa en la Universidad Hosei, pronto se dio cuenta de que gran parte de esta tendencia era simplemente "humo y espejos", carente de una base sólida en la realidad. Esta experiencia lo ha llevado a adoptar una postura escéptica respecto a la IA en la actualidad.

Análisis de la IA actual

La situación actual con la IA recuerda a Honeywood la burbuja de la lógica difusa. A pesar de la considerable inversión de capital en empresas de IA, muchos creen que esta tecnología podría estar experimentando una burbuja especulativa similar a la de la lógica difusa, las NFT y el metaverso. Gigantes tecnológicos como Google, Meta y Microsoft han apostado fuertemente por la IA, lo que sugiere que es poco probable que la abandonen en el futuro cercano. La clave residirá en discernir la innovación genuina de la mera exageración publicitaria. Además, el reciente lanzamiento de la nueva placa de IA con 8GB de RAM de Raspberry Pi, según el artículo "Raspberry Pi lanza placa de IA con 8GB de RAM" (Raspberry Pi IA) indica un creciente interés en el desarrollo de hardware para esta tecnología.

El futuro de la IA y la repetición de la historia

La comparación de Honeywood entre la actual fiebre de la IA y la burbuja de la lógica difusa de los 90 subraya una preocupación recurrente en el mundo de la tecnología: la tendencia a repetir errores pasados. Si bien la IA tiene un potencial innegable para transformar diversas industrias, es crucial mantener una perspectiva crítica y evaluar su verdadero valor más allá del bombo publicitario. La historia nos enseña que las tecnologías revolucionarias requieren tiempo y desarrollo sólido para materializar sus promesas. Por otro lado, el uso de IA por parte de empresas, como el caso de Krafton, que presuntamente usó ChatGPT para evitar pagar a su equipo en Subnautica 2, detallado en el artículo "CEO de Krafton admite uso de ChatGPT, presuntamente, para evitar pagarle al equipo de Subnautica 2" (uso polémico de IA en la industria del videojuego) es una clara señal de alarma.

Lecciones aprendidas de tendencias tecnológicas pasadas

La experiencia de Honeywood sirve como un recordatorio de la importancia de la cautela y el análisis riguroso al evaluar nuevas tecnologías. La lógica difusa, a pesar de su entusiasmo inicial, no cumplió las expectativas generalizadas y se desvaneció en gran medida. De manera similar, la IA, aunque prometedora, enfrenta el desafío de demostrar su utilidad práctica y sostenible a largo plazo. La industria tecnológica debe aprender de estas lecciones para evitar caer en ciclos de exageración y decepción.