- El regulador brasileño CADE ha iniciado una investigación sobre Microsoft Edge.
- La investigación se centra en el programa 'Jumpstart', que presiona a fabricantes de PC para usar Edge como navegador predeterminado.
- Opera presentó una queja alegando tácticas engañosas que restringen la competencia y la elección del consumidor.
El organismo regulador de la competencia en Brasil, CADE, ha lanzado una investigación sobre Microsoft Edge, respondiendo a una queja presentada por Opera. La investigación se enfoca particularmente en el programa 'Jumpstart' de Microsoft, que supuestamente incentiva a los fabricantes de PC a preinstalar Edge como el navegador de internet por defecto en sus dispositivos. La Browser Choice Alliance considera que estas acciones representan un paso importante para abordar comportamientos anticompetitivos que limitan la elección del consumidor y perjudican la competencia justa en el mercado.
Investigación sobre el programa 'Jumpstart' de Microsoft
CADE ha enviado cartas regulatorias a diez empresas, incluyendo a Asus, Acer, Dell y HP, solicitando información detallada sobre su participación en el programa 'Jumpstart'. Se indaga sobre las condiciones para la preinstalación de software de terceros, como navegadores, y las posibles prohibiciones o restricciones. Además, se pregunta por el impacto financiero y comercial esperado en caso de retirarse o finalizar la participación en dicho programa. Estas solicitudes marcan la fase inicial de la investigación, buscando comprender la extensión de las prácticas de Microsoft.
Modo S y restricciones de software
La Browser Choice Alliance también ha señalado que se debe examinar hasta qué punto los fabricantes configuraron inicialmente sus dispositivos en el 'Modo S' de Windows. Este modo, una versión reducida del sistema operativo, limitaba a los usuarios a Microsoft Edge y bloqueaba la instalación de aplicaciones externas a la Microsoft Store. Aunque Microsoft discontinuó silenciosamente el Modo S en octubre de 2025, su uso previo es relevante para entender las estrategias de la compañía para favorecer sus propios productos.
Contexto de prácticas anticompetitivas en la industria tecnológica
Microsoft no es la única gran corporación enfrentando acusaciones de comportamiento anticompetitivo. Recientemente, un juez de distrito de EE. UU. dictaminó que Google había violado leyes antimonopolio por usar acuerdos de exclusividad para mantener su dominio en la búsqueda online, una decisión que Google está apelando. Por otro lado, la FTC también está apelando una resolución antimonopolio que falló a favor de Meta (anteriormente Facebook), indicando que la compañía no había infringido las leyes al adquirir competidores. Para entender mejor estas situaciones, puedes leer sobre la multa de Google por prácticas anticompetitivas en Alemania aquí. Asimismo, el caso de Meta y su victoria en un juicio antimonopolio resalta las complejidades legales en este ámbito.
El papel de los navegadores y la elección del consumidor
La investigación sobre Microsoft Edge subraya la importancia de la elección del navegador para los usuarios. Programas como 'Jumpstart' y el antiguo 'Modo S' sugieren un esfuerzo por parte de Microsoft para dirigir a los usuarios hacia su propio navegador, potencialmente limitando la visibilidad y el uso de alternativas. La Browser Choice Alliance enfatiza que estas prácticas pueden restringir la innovación y la diversidad en el ecosistema de software. Es importante destacar que, de forma similar, Meta ganó un juicio antimonopolio, mantenido Instagram y WhatsApp. La resolución de esta investigación podría tener implicaciones significativas para la forma en que los fabricantes de hardware preinstalan software y cómo los usuarios acceden a internet en sus nuevos dispositivos.