- El juego combina minería, lanzamiento de hechizos y gestión de criaturas.
- Los jugadores recolectan recursos para mejorar habilidades y comprar objetos.
- Una demo ya está disponible para probar la experiencia mágica.
El género de simulación de minería recibe una nueva propuesta con I'm a Wizard, But I Dig, un título que fusiona la recolección de recursos al estilo Minecraft con elementos de fantasía y magia. Los jugadores asumen el papel de un mago que debe adentrarse en las profundidades de la tierra para extraer minerales y materiales, todo ello mientras gestiona su energía y mejora sus capacidades.
Magia y minería en un mundo encantado
En I'm a Wizard, But I Dig, la mecánica principal gira en torno a la excavación. Armado inicialmente con un simple pico, el jugador explora los alrededores de su cabaña de mago, encontrándose con personajes peculiares como un pato y un castor. La tarea principal consiste en atravesar montañas para obtener recursos valiosos. Sin embargo, la actividad consume una gran cantidad de energía, lo que obliga al jugador a regresar a su lecho para recargar fuerzas. La progresión se basa en la mejora de atributos como la resistencia y la capacidad de carga, permitiendo al mago transportar más materiales.
Comercio y progresión con criaturas mágicas
Los recursos extraídos, como el hierro o los rubíes, pueden ser vendidos a un pato mágico que habita en el jardín. La generosidad de este personaje permite acumular rápidamente monedas de oro, necesarias para adquirir pociones y alimentos que restauran la energía. Esta dinámica de comercio y mejora es fundamental para avanzar en el juego y acceder a zonas más profundas de la montaña. El juego fomenta una estrategia de minería similar a la de Minecraft, con la creación de túneles y galerías.
Exploración limitada y expectativas futuras
La demo del juego permite experimentar esta mecánica de minería y progresión, pero su finalización se marca con un aura azul que delimita el área jugable. A pesar de la sorpresa inicial al toparse con este límite, la experiencia resulta gratificante, dejando al jugador con ganas de más. El potencial del juego reside en su concepto simple pero adictivo, y se espera que la versión completa ofrezca aún más contenido y mecánicas. Se vislumbra la posibilidad de incorporar elementos de plataformas o rutas de acceso a equipo y pociones mejoradas, aunque esto dependerá del desarrollo futuro del título.
También, es importante saber las opiniones de la comunidad para saber si se deben implementar cambios, como se hizo en Mewgenics: El DLC llegará tras un periodo de escucha a la comunidad el DLC de Mewgenics, tras escuchar a la comunidad.
El final de la demo y la espera por la versión completa
Al alcanzar el límite de la demo, el jugador se encuentra ante una vasta extensión de montaña inexplorada, lo que subraya el potencial sin explotar del juego. La expectación por la versión completa es alta, con la esperanza de que se desbloqueen nuevas áreas y desafíos. La interacción con personajes como el castor, que vende madera para asegurar los túneles, añade un toque de vida al entorno de juego. La demo ha logrado generar interés y anticipación para lo que Growfall Games tiene preparado. Si el juego llega a ser un éxito, no te pierdas los lanzamientos más esperados para febrero de 2026 para ver si I'm a Wizard, But I Dig entra en la lista.