• El Steam Controller, lanzado en 2015, apostó por dos trackpads en lugar del stick analógico derecho tradicional.
  • Su diseño polarizó a los jugadores, presentando una curva de aprendizaje pronunciada y una estética poco convencional.
  • A pesar de sus críticas iniciales, el mando sentó bases para innovaciones posteriores como las del Steam Deck.

Valve se arriesgó con el lanzamiento de su Steam Controller en 2015, un mando diseñado para el juego de PC en el sofá. La principal novedad fue la sustitución del stick analógico derecho por un trackpad, acompañado de otro en el lado izquierdo en lugar de la cruceta. Esta configuración dual ofrecía una experiencia de uso exigente y una estética que no convenció a todos. Sin embargo, para un sector de jugadores, se convirtió en la opción predilecta una vez superada la adaptación inicial. En PC Gamer, nunca fuimos grandes defensores del dispositivo; nuestras impresiones iniciales en GDC 2014 y en su lanzamiento oficial fueron de escepticismo, aunque reconocimos que el Steam Deck heredó elementos clave de su diseño.

El diseño y la ergonomía del Steam Controller

El Steam Controller no se vende bien desde el primer momento en que se coge. Su diseño hundido y la ausencia del stick derecho recuerdan a prototipos conceptuales. Más allá de la estética, la mayoría de sus botones emiten un notable 'clack' al pulsarlos, siendo los bumpers los más afectados. Este sonido, que se percibe en el interior, resulta molesto. Los trackpads también pueden emitir un sonido de 'tic-tac' desagradable, asociado a la retroalimentación háptica, que se puede mitigar reduciendo el feedback, a costa de una menor respuesta. La construcción general se siente muy plástica y propensa a ruidos, con un sistema de baterías accesible mediante un cierre trasero y ranuras laterales.

Detalles técnicos y conectividad

El mando funciona de forma inalámbrica con pilas, pero también puede usarse con cable a través de un puerto Micro USB. Para el juego inalámbrico, basta con insertar las pilas, conectar el receptor USB y encenderlo. El precio de lanzamiento fue de 50 $, aunque al final de su vida útil se vendió por solo 5 $.

Experiencia de juego: ¿Adaptación o frustración?

Para evaluar el Steam Controller, se probaron juegos que combinan el uso de ratón y teclado con el mando. En Counter-Strike 2, el control se sintió torpe; la precisión era difícil de conseguir y el apuntado rápido requería mucho esfuerzo. Aunque se podía superar a los bots, el disparo quedaba relegado. Otros títulos como Highguard, Don't Stop, Girlypop! y Echo Point Nova también resultaron menos satisfactorios que con métodos de control tradicionales. La principal dificultad radica en la dependencia del trackpad para apuntar, obligando a una posición del pulgar menos natural y a un mayor riesgo de clics accidentales.

En Rocket League, que no es nativo de Steam, fue necesario reconfigurar manualmente los controles, resultando en movimientos rígidos y una menor agilidad en comparación con un mando estándar. La combinación de botones para saltar y realizar la pirueta aérea, por ejemplo, podía activar accidentalmente el cambio de pantalla completa a ventana. El control de la cámara se volvió impreciso debido a la naturaleza no lineal del trackpad. En juegos de estrategia como Against the Storm y Crusader Kings 2, el trackpad demostró ser más útil para la navegación en el sofá, aunque la precisión seguía siendo un desafío. En Total War: Warhammer 3, el control del mapa general era factible, pero las acciones de precisión en batalla resultaron lentas e ineficientes.

El legado del Steam Controller y el futuro

A pesar de sus imperfecciones, el Steam Controller fue un pionero en la ampliación del soporte para mandos no tradicionales en Steam. Su influencia es palpable en el desarrollo del Steam Deck, que incorpora dos trackpads, dos joysticks y una cruceta, ofreciendo una versatilidad sin precedentes. Greg Coomer, diseñador del Steam Deck, confirmó que aprendieron mucho del Steam Controller y que sigue siendo un dispositivo soportado. El nuevo Steam Controller, que se lanzará este año, parece mejorar la calidad de construcción y añadir características modernas. Aunque el modelo original sigue siendo visualmente discutible y ergonómicamente mejorable, su rareza y la visión que representaba lo convierten en un objeto de interés.

El Steam Controller, a pesar de sus fallos, demostró que era posible ofrecer más control que un mando tradicional, especialmente en la navegación sin necesidad de ratón y teclado. Esta capacidad de control ampliado es una de las razones por las que el Steam Deck es tan versátil. La comunidad ha jugado un papel crucial en refinar y adaptar la experiencia del Steam Controller, un trabajo que se ha trasladado y mejorado en el Steam Deck. La próxima iteración del Steam Controller promete mantener este espíritu innovador. Valve, constantemente buscando nuevas formas de mejorar la experiencia del usuario, también ha estado activa en otros frentes, como el desarrollo de su nuevo juego Deadlock, el cual ha recibido actualizaciones significativas, como se informa en la noticia sobre Deadlock y sus novedades. El Steam Controller, junto con el Steam Deck y los juegos como Deadlock, demuestran el compromiso de Valve con la innovación. Para los que buscan opciones de compra, es interesante saber que la Steam Deck estuvo en oferta durante el Black Friday, como se detalla en la noticia sobre la Steam Deck con un 20% de descuento. El futuro del control en los videojuegos, influenciado por el Steam Controller, está lleno de posibilidades.