- La rumoreada GPU Intel Arc B770, también conocida como G31, no se presentó en CES.
- Se han encontrado referencias a la tarjeta gráfica en un paquete de drivers de un portátil con Intel Panther Lake.
- Se especula que su rendimiento podría rivalizar con tarjetas como la Nvidia RTX 4070 o 5070, con 16 GB de memoria.
La esperada tarjeta gráfica de Intel, conocida internamente como G31 y rumoreada como Intel Arc B770, ha sido objeto de intensas especulaciones durante el último año. A pesar de su ausencia en el reciente evento CES, los indicios de su existencia persisten, avivando las esperanzas de los entusiastas de hardware.
El rastro de la B770 en los drivers
Recientemente, se ha descubierto que un paquete de drivers para portátiles con el nuevo chip Intel Core Ultra Series 3, concretamente para el modelo Panther Lake, incluye referencias y firmware para la GPU G31. Este hallazgo, realizado a partir de la descarga de los drivers de un portátil en exhibición, sugiere que Intel continúa trabajando en esta pieza de hardware, aunque su lanzamiento oficial para el mercado de consumo sigue siendo incierto. La comunidad tecnológica sigue de cerca cada pista, esperando una confirmación oficial por parte de la compañía.
Posibles motivos de la demora
La persistente ausencia de la B770 en eventos importantes ha generado diversas teorías. Una de las explicaciones apunta a la actual crisis de precios de la memoria RAM, lo que podría llevar a Intel a esperar una estabilización del mercado antes de lanzar una nueva GPU. Otra posibilidad es que Intel prefiera centrar toda la atención en el lanzamiento de su importante procesador Panther Lake, basado en el nodo 18A, dejando en segundo plano el anuncio de una nueva tarjeta gráfica para juegos. La compañía podría estar puliendo los drivers para asegurar un rendimiento óptimo en su GPU más potente hasta la fecha.
Expectativas de rendimiento y competencia
Las expectativas de rendimiento para la supuesta Intel Arc B770 son ambiciosas, con rumores que la sitúan compitiendo directamente con modelos como la Nvidia RTX 4060 Ti, e incluso alcanzando el nivel de la RTX 4070 o RTX 5070. Si Intel logra ofrecer un rendimiento cercano a estas cifras, acompañado de 16 GB de memoria gráfica y su habitual política de precios competitivos, la B770 podría convertirse en una opción muy atractiva para los jugadores de PC. La entrada de Intel en el mercado de tarjetas gráficas ha sido vista como una oportunidad para aumentar la competencia y ofrecer alternativas más asequibles.
El desafío de los drivers y el mercado
Si bien los primeros pasos de Intel con sus GPUs Arc sufrieron por un soporte de drivers mejorable, la compañía ha demostrado progresos significativos en este aspecto. Sin embargo, para realmente impactar en el segmento de gama media, donde compiten las Nvidia RTX 4070 y 5070, se necesita un rendimiento y una estabilidad a la altura. La B770 tiene el potencial de ofrecer esa competencia tan necesaria, y la esperanza de su lanzamiento se mantiene, aunque la falta de anuncios oficiales y el tiempo transcurrido desde la presentación de modelos anteriores comienzan a mermar las expectativas.
La importancia de la competencia en el hardware
La industria de las tarjetas gráficas se beneficia enormemente de una mayor competencia, y las GPUs Arc de Intel han representado una promesa de un futuro más accesible para los jugadores de PC. A pesar de los desafíos iniciales, la mejora continua en el soporte de drivers y el potencial de rendimiento de futuras tarjetas como la B770 son señales alentadoras. La inclusión de más jugadores en el mercado puede impulsar la innovación y ofrecer mejores opciones a los consumidores. La entrada de Intel en el mercado ha generado expectativas, como demuestran los rumores sobre la nueva Intel Arc B770, pero es importante recordar el impacto de la IA en los precios de las GPUs de gama alta, como se analiza en el artículo sobre la RTX 5090. La comunidad tecnológica espera con expectación cualquier novedad oficial que confirme o desmienta la llegada de esta esperada tarjeta gráfica al mercado. Además, la mayor competencia en el sector de las GPUs, también impulsa la innovación, tal como lo hizo AMD al revolucionar el trazado de rayos con sus nuevos Radiance Core, una clara muestra de la competitividad en este mercado.