- El módulo Zvezda de la ISS ha detenido las fugas de aire tras años de persistencia.
- Microgrietas estructurales en el módulo PrK eran la causa principal de la pérdida de atmósfera.
- La NASA confirma que la presión se mantiene estable tras inspecciones y sellado.
Una pequeña sección de la Estación Espacial Internacional que ha experimentado fugas persistentes durante años parece haber dejado de ventilar atmósfera al espacio. Las fugas, causadas por grietas estructurales microscópicas en el módulo PrK del segmento ruso, han sido una preocupación constante para los operadores de la estación. La situación se agravó en 2024 cuando la tasa de fuga se duplicó, llevando a la NASA a calificar el riesgo como de "alta probabilidad" y "alta consecuencia".
Sin embargo, recientemente, dos fuentes indicaron que las fugas se habían detenido, algo que la NASA ha confirmado. "Tras inspecciones adicionales y actividades de sellado, la presión en el túnel de transferencia adyacente al Módulo de Servicio Zvezda de la Estación Espacial Internacional, conocido como PrK, se mantiene estable", declaró un portavoz de la agencia espacial. La NASA y Roscosmos continúan monitorizando e investigando las grietas observadas para detectar cualquier cambio futuro.
Reparaciones y sellado en el módulo Zvezda
Durante casi medio decenio, los cosmonautas rusos han buscado incansablemente estas pequeñas fugas. El proceso implicaba cerrar periódicamente la escotilla del módulo PrK y, al reabrirla, buscar minúsculas acumulaciones de polvo que indicaran los puntos de fuga. Posteriormente, aplicaban un sellador denominado Germetall-1 (ya patentado) a las grietas. Tras cerrar de nuevo la escotilla, monitorizaban la presión dentro del módulo PrK y reiniciaban la búsqueda de nuevas fugas. Este ciclo se repitió durante años.
El éxito en la resolución de este prolongado problema de fugas es una noticia positiva para Rusia y la NASA. Aunque la causa precisa de las grietas sigue siendo desconocida, el módulo Zvezda, lanzado hace un cuarto de siglo, es una de las partes más antiguas de la ISS. La aparición de grietas se detectó por primera vez en 2019.
Perspectivas futuras para el programa espacial ruso
Existen otras noticias alentadoras respecto al programa espacial civil ruso, particularmente en lo que concierne a su plataforma de lanzamiento principal para el transporte de personal y carga a la Estación Espacial Internacional. Recientemente, un cohete Soyuz que transportaba cosmonautas rusos y un astronauta de la NASA experimentó un incidente cuando una plataforma móvil no asegurada correctamente chocó contra la zanja de llamas, lo que dejó la plataforma fuera de servicio.
Inicialmente, no estaba claro cuándo volvería a estar operativa la plataforma, el Sitio 31 en el Cosmódromo de Baikonur, Kazajistán. Rusia apuntaba a un regreso al vuelo en marzo de 2026. Sin embargo, la NASA parece confiar en esta fecha. El calendario interno de la agencia espacial estadounidense, actualizado recientemente, sitúa el próximo lanzamiento de una nave Progress para el 22 de marzo, seguido de otra misión Progress el 26 de abril. La siguiente misión tripulada Soyuz, MS-29, está programada para el 14 de julio y llevará al astronauta de la NASA Anil Menon a la estación. Estos avances sugieren una recuperación operativa y una colaboración continua entre las agencias espaciales.