• Un exanimador de Call of Duty revela presiones de Activision para un juego bélico Irán-Israel.
  • Infinity Ward rechazó la idea por considerarla inapropiada y moralmente cuestionable.
  • La controversia surge tras el uso de elementos de Call of Duty en un vídeo de la Casa Blanca sobre Irán.

Chance Glasco, quien fuera animador principal en la saga Call of Duty, ha declarado que Activision ejerció presión sobre Infinity Ward para desarrollar un título centrado en un conflicto bélico donde Irán atacara Israel. Esta revelación se produce en respuesta a un vídeo publicado por la Casa Blanca que combinaba imágenes de operaciones militares reales contra Irán con animaciones de 'killstreaks' y elementos de interfaz de Call of Duty. Glasco, que trabajó en Infinity Ward entre 2002 y 2014, expresó su falta de sorpresa ante la noticia, recordando la incomodidad generada por la propuesta de Activision tras la formación de Respawn. Afortunadamente, la mayoría de los desarrolladores se mostraron disgustados con la idea y esta fue descartada.

Presiones de Activision y la ética del desarrollo

La presunta presión de Activision sobre Infinity Ward habría tenido lugar después de que la compañía tomara el control del estudio en 2010, tras la salida de sus cofundadores Vince Zampella y Jason West, quienes posteriormente fundarían Respawn Entertainment. Esto sitúa el supuesto intento de influir en la temática del juego entre 2010 y 2014, año de la partida de Glasco. La serie Call of Duty, conocida por sus representaciones de conflictos modernos, se ha enfrentado a debates éticos en el pasado, como la controvertida misión 'No Russian' de Modern Warfare 2. Glasco señaló que, en los primeros títulos desarrollados por Infinity Ward, el objetivo era recordar a los jugadores la crudeza de la guerra, buscando generar sentimientos de repulsa y reflexión sobre sus consecuencias. Se implementaron opciones para evitar o saltar secuencias sensibles tras pruebas de enfoque que evidenciaron la incomodidad de los jugadores.

El papel de los videojuegos en la opinión pública

Glasco argumenta que los gobiernos pueden utilizar el entretenimiento, incluidos los videojuegos, como herramientas para influir en la opinión pública sobre asuntos de gran calado. Subrayó que la idea de un conflicto con Irán ha sido promovida a lo largo de décadas por diversas administraciones. A diferencia de otros escenarios bélicos representados en la saga, la propuesta específica de un ataque iraní a Israel generó una fuerte oposición interna en Infinity Ward. La decisión de rechazar esta temática subraya la importancia de la responsabilidad ética en la creación de contenido bélico, buscando evitar la glorificación o la simplificación de conflictos complejos y sus devastadoras consecuencias humanas. La industria del videojuego se enfrenta constantemente al desafío de equilibrar la narrativa con la sensibilidad social.

Contexto geopolítico y controversia

La declaración de Glasco cobra especial relevancia en el contexto de las tensiones geopolíticas recientes. La referencia a un conflicto entre Irán e Israel evoca escenarios de alta volatilidad internacional. La utilización de elementos de Call of Duty por parte de la Casa Blanca en un vídeo oficial ha avivado el debate sobre la relación entre el entretenimiento bélico y la propaganda política. Este incidente pone de manifiesto cómo los videojuegos pueden ser percibidos e instrumentalizados en el discurso público, incluso en contextos de operaciones militares reales. La línea entre la ficción interactiva y la realidad política se difumina, generando interrogantes sobre la influencia de la industria en la percepción de conflictos.