• Iter-8 fusiona la minería de recursos con la defensa de torres en un entorno de ciencia ficción.
  • Los jugadores deben excavar hacia arriba en un monolito alienígena mientras defienden su base de oleadas de enemigos.
  • El juego incluye puzles de luz y espejos para desbloquear mejoras y reliquias para las torres defensivas.

En Iter-8, los jugadores asumen el papel de un pequeño droide minero encargado de excavar un camino ascendente a través de un monolito alienígena. La tarea principal es extraer recursos y equipo, pero el progreso se ve constantemente amenazado por monstruos hostiles que atacan la base. Cada cierto tiempo, es necesario regresar para defender la instalación con torretas, creando un ciclo de minería y defensa. Este desafío constante es el núcleo de la experiencia de juego.

Minería ascendente y defensa de bases

Iter-8 se estructura de manera similar a otros títulos populares como Dome Keeper y Wall World, dividiendo la acción en dos fases principales. Por un lado, los jugadores se adentran en las profundidades del monolito para perforar y recolectar recursos y equipo. Por otro lado, de vuelta en la base, la prioridad es repeler las oleadas de enemigos que intentan destruir la instalación. Los recursos obtenidos en la mina se utilizan para mejorar tanto el equipo de minería como las defensas de la base, como láseres más potentes o torretas de mayor cadencia de fuego. No recolectar suficientes recursos entre ataques puede impedir que el jugador mantenga el ritmo frente a enemigos cada vez más fuertes.

Innovación en la dirección de la excavación

A diferencia de Dome Keeper (que excava hacia abajo) o Wall World (que excava hacia la derecha), Iter-8 introduce la mecánica de excavación ascendente. Aunque esta diferencia no es radical, contribuye a la sensación de novedad. El juego también añade una capa de defensa de torres y ligeros elementos de puzles.

Puzles y reliquias para mejorar la defensa

A medida que los jugadores ascienden por el monolito, encontrarán cables dorados que conectan varios nodos. Al despejar todos los nodos de una cadena, se desbloquea una reliquia que puede ser convertida en una nueva torre defensiva en la base. En la demo disponible, se han visto torretas como cañones y obuses, sugiriendo la posibilidad de más variedad en el futuro. Estas torres, aunque no alteran drásticamente la jugabilidad, sí hacen que las oleadas de enemigos sean más manejables, especialmente cuando la operación minera se aleja de la base. Las adiciones de torres ofrecen un respiro bienvenido ante la creciente amenaza.

Resolviendo acertijos de luz y espejos

Los puzles representan una mecánica más distintiva. En cada nivel del monolito, los jugadores acceden a una plataforma con espejos, bloques de hormigón y un fragmento de cristal. El objetivo es usar los espejos para redirigir un haz de luz hacia el cristal, despejando los bloques que obstaculizan el camino. La recompensa por resolver estos acertijos es una mejora para la base. Si bien estas adiciones no transforman radicalmente la fórmula de juegos como Dome Keeper, son suficientes para ofrecer una experiencia fresca y atractiva, invitando a los jugadores a pasar horas explorando el contenido disponible en la demo.

Estilo visual y experiencia inmersiva

Un aspecto destacable de Iter-8 es su estilo visual, que emplea un efecto tilt-shift. Este efecto otorga a todos los objetos y enemigos del juego la apariencia de ser figurillas, creando una estética única y cautivadora. La combinación de la jugabilidad adictiva, los elementos de puzle y el distintivo estilo artístico contribuyen a una experiencia inmersiva que recuerda a los juegos de mesa o maquetas, haciendo que cada sesión de juego sea visualmente atractiva y entretenida. La presentación visual complementa perfectamente la mecánica de juego.

Si te gustan los juegos de defensa de torres con un toque de ciencia ficción, no puedes perderte Iter-8. El juego combina la emoción de defender tu base con la satisfacción de la minería, creando una experiencia adictiva. Los desarrolladores están innovando en el género, ofreciendo una experiencia diferente a otros juegos como Dome Keeper o el reciente anuncio de Shadowstone, un nuevo roguelite cooperativo. Además, el estilo visual único y los puzles hacen que Iter-8 destaque aún más. La exploración de mecánicas innovadoras, junto con el componente de defensa de torres, recuerda al anuncio de Total War: Warhammer 3, el cual también presenta nuevas mecánicas de juego que renuevan la experiencia para el usuario.