- Neurophos desarrolla el Tulkas T100, un procesador óptico con 470 petaFLOPS de IA.
- Sus transistores ópticos son 10.000 veces más pequeños que la fotónica de silicio actual.
- La producción completa se espera para mediados de 2028, con enfoque inicial en la inferencia de IA.
La startup Neurophos, respaldada por el fondo Gates Frontier, está desarrollando una unidad de procesamiento óptico (OPU) llamada Tulkas T100. Este chip promete avances significativos en la capacidad de cómputo, alcanzando 470 petaFLOPS en operaciones FP4 e INT4 con un consumo de entre 1 y 2 kW. El núcleo tensorial óptico del chip mide aproximadamente 1.000 x 1.000, lo que representa una mejora sustancial frente a las matrices de 256 x 256 usadas en las GPUs de IA actuales. La empresa busca superar los límites de los semiconductores tradicionales extendiendo la Ley de Moore.
Transistores ópticos y velocidades extremas
Los transistores ópticos de Neurophos son aproximadamente 10.000 veces más pequeños que los componentes actuales de fotónica de silicio. Esto permite integrar una matriz de alta densidad en una única oblea del tamaño de una retícula. El CEO de Neurophos, Patrick Bowen, señala que los transistores de fotónica de silicio actuales miden unos 2 mm, lo que limita la densidad de cómputo. El Tulkas T100 opera a 56 GHz, superando con creces las frecuencias de reloj de las CPUs y GPUs existentes. La memoria SRAM alimenta el núcleo tensorial para mantener la eficiencia.
Integración de memoria y almacenamiento
El chip utiliza un diseño de doble retícula con 768 GB de HBM para soportar cargas de trabajo de IA intensivas en memoria. La primera generación del Tulkas T100 se centrará en la etapa de prellenado de la inferencia de IA, procesando los tokens de entrada para modelos de lenguaje grandes. Bowen prevé emparejar racks de chips Tulkas con racks de GPUs de IA existentes para acelerar el cómputo. Sin embargo, la compañía no espera la producción completa hasta mediados de 2028.
Competencia y desafíos en la computación óptica
Empresas como Nvidia y AMD también están invirtiendo fuertemente en fotónica de silicio, lo que indica una creciente competencia en este campo. Las herramientas de IA y las limitaciones del ancho de banda de memoria siguen siendo consideraciones centrales mientras los aceleradores ópticos buscan complementar las GPUs convencionales. Aunque el Tulkas T100 muestra potencial para avanzar en la computación de IA, su impacto práctico sigue siendo incierto hasta que la empresa logre una producción fiable. El enfoque óptico sigue siendo experimental y enfrenta desafíos.
Viabilidad de la producción en masa
El enfoque óptico presenta desafíos relacionados con los requisitos de SRAM, el procesamiento vectorial y la integración de la fabricación CMOS. Los transistores ópticos podrían acelerar la multiplicación de matrices y reducir la energía por operación, pero la efectividad depende de la memoria, el almacenamiento SSD y la integración de IA. Neurophos afirma que sus chips son compatibles con las fábricas de semiconductores estándar, pero la producción en masa depende de resolver estos desafíos de ingeniería. La startup espera validar la densidad de cómputo y el consumo energético con un chip de prueba de concepto.
En el contexto de la creciente competencia en el campo de la inteligencia artificial, este desarrollo de Neurophos es crucial. El avance en la computación óptica representa un hito en el sector. Empresas como Meta y Google, con sus propios esfuerzos en este campo, están estableciendo un nuevo estándar en la industria, como lo analiza nuestro artículo sobre el pacto secreto de chips de IA de Meta y Google.
Para aquellos interesados en el futuro de la IA y cómo esta tecnología afectará a la industria, esta noticia es de gran relevancia. Mientras tanto, la inversión en IA continúa creciendo, como podemos ver en el desarrollo de chips y el interés en la integración de la IA en otros sectores. Por otro lado, la aplicación de IA también tiene importantes implicaciones éticas y sociales, como se discute en el contexto del debate sobre la necesidad de un punto medio en el debate sobre la IA.
El nuevo procesador óptico Tulkas T100 de Neurophos promete redefinir el panorama de la computación de IA. A medida que la tecnología de IA avanza, también lo hace la competencia entre las empresas. Este tipo de innovación podría impactar el desarrollo de grandes modelos de lenguaje y otros avances relacionados con la IA, como hemos visto con GPT-5.2 de OpenAI y su citación a Grokipedia de Elon Musk.