• Las ventas de gafas inteligentes de Meta se han triplicado en el último año.
  • Zuckerberg imagina un futuro donde la mayoría de las gafas integrarán IA.
  • Meta Reality Labs registró una pérdida de 6.000 millones de dólares en el último trimestre.

Mark Zuckerberg, CEO de Meta, ha expresado su optimismo sobre el futuro de las gafas inteligentes equipadas con inteligencia artificial. Durante la última llamada de resultados de la compañía, Zuckerberg afirmó que es "difícil imaginar un mundo en varios años donde la mayoría de las gafas que la gente usa no sean gafas de IA". Compara esta revolución anticipada con la transición de los teléfonos móviles clásicos a los smartphones, destacando el gran número de personas que ya usan gafas o lentillas para corregir su visión, lo que representa un vasto mercado potencial. Las ventas de las gafas inteligentes de Meta, incluyendo el modelo Ray-Ban Meta Gen 2, se han triplicado en el último año, señalando un creciente interés en esta tecnología.

El auge de las gafas inteligentes y la IA

El interés por las gafas inteligentes se extiende más allá de Meta, con otras grandes tecnológicas como Google y Samsung trabajando en sus propios dispositivos. Samsung ha confirmado el lanzamiento de sus gafas de realidad aumentada (RA) para este año, mientras que Apple también estaría desarrollando las suyas. Snap, la empresa detrás de Snapchat, ha anunciado la creación de una nueva filial llamada Specs para impulsar sus futuros productos de gafas inteligentes. Estos avances sugieren una carrera por dominar el mercado de los wearables con capacidades de IA integradas, prometiendo una nueva forma de interactuar con la tecnología.

Avances tecnológicos y adopción del mercado

La integración de la inteligencia artificial en las gafas inteligentes promete ofrecer funcionalidades innovadoras, desde asistentes virtuales más avanzados hasta experiencias de realidad aumentada más inmersivas. La comodidad y la discreción de llevar la tecnología en el rostro, similar a unas gafas convencionales, podrían ser claves para su adopción masiva. La continua mejora de los componentes y el software, junto con la reducción de costes, allanarán el camino para que estas gafas se conviertan en un accesorio cotidiano.

Las pérdidas del metaverso de Meta

A pesar del optimismo en el sector de las gafas inteligentes, la división de realidad virtual y metaverso de Meta, conocida como Reality Labs, continúa enfrentando importantes desafíos financieros. La compañía reportó una pérdida de 6.000 millones de dólares en el último trimestre de 2025, una cifra superior a los 4.430 millones del trimestre anterior. Estos resultados ponen de manifiesto las dificultades de Meta para hacer realidad su visión del metaverso, un mundo virtual donde los usuarios interactuarían como avatares digitales. Aunque la empresa no abandona por completo este proyecto, con sugerencias de que Horizon podría evolucionar hacia un modelo más similar a Roblox y centrarse en dispositivos móviles, las pérdidas financieras siguen siendo una preocupación.

El futuro incierto del metaverso

La falta de adopción masiva y el elevado coste de desarrollo han sido obstáculos significativos para el metaverso de Meta. Si bien la realidad virtual (RV) tiene seguidores en el ámbito de los videojuegos, la idea de pasar una parte considerable del tiempo como avatares digitales no ha captado el interés generalizado esperado. La compañía busca reorientar su estrategia, pero las continuas pérdidas financieras plantean interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de su apuesta por el metaverso tal como se concibió inicialmente.

Perspectivas para las gafas con IA

El futuro de las gafas inteligentes parece considerablemente más prometedor que el del metaverso de Meta, especialmente con los continuos avances en asistentes de IA que las potenciarán. La convergencia de la IA y los wearables representa una oportunidad significativa para Meta y otras empresas tecnológicas. Si logran superar los desafíos de diseño, coste y privacidad, las gafas con IA podrían convertirse en la próxima gran plataforma tecnológica, transformando la manera en que vivimos, trabajamos y nos comunicamos. La clave estará en ofrecer una propuesta de valor clara y útil para el consumidor medio.