• Google lanza Project Genie, una IA para crear mundos interactivos con texto.
  • Se han generado clones jugables de Super Mario 64 y The Legend of Zelda: Breath of the Wild.
  • La herramienta se detuvo al intentar crear contenido de Kingdom Hearts por derechos de autor.

Google ha comenzado a desplegar el acceso a su prototipo de investigación experimental, Project Genie, una herramienta de inteligencia artificial que utiliza Genie 3 y Gemini. Esta IA permite a los usuarios crear mundos interactivos y explorables a partir de simples indicaciones de texto. Como era de esperar, alguien ha utilizado esta tecnología de inmediato para generar una serie de imitaciones jugables de títulos de Nintendo, incluyendo un clon de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, que incluso cuenta con un planeador funcional.

IA de Google genera clones de videojuegos

Jay Peters, de The Verge, tuvo acceso anticipado a la herramienta Project Genie de Google. Pudo crear reproducciones jugables de varios títulos famosos de Nintendo, como Super Mario 64 y el ya mencionado The Legend of Zelda: Breath of the Wild. También generó una extraña amalgama de Metroid Prime 3 y Metroid Prime 4. Las creaciones de Project Genie son parcialmente interactivas, permitiendo a los usuarios moverse, saltar y, en el caso de la versión de Breath of the Wild, incluso planear. Por el momento, los mundos generados se limitan a demostraciones de un minuto a 24 fotogramas por segundo y 720p. Google parece ser consciente de las implicaciones legales de esta tecnología.

Google’s new world AI model tool let me generate a bunch of Nintendo-inspired games. Including one featuring Link with a paraglider! Gift link: www.theverge.com/news/869726/...

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— Jay Peters (@jaypeters.net) 29 de enero de 2026, 17:38

Limitaciones y preocupaciones legales

Project Genie llegó a detener a Peters en la creación de más reproducciones de Super Mario 64, citando preocupación por los “intereses de terceros proveedores de contenido”. La IA también estuvo a punto de generar una versión jugable de Kingdom Hearts, creando una simulación con personajes como Donald Duck, Sora, Cloud y Jack Skellington antes de que el proceso se interrumpiera. Esto ocurre en un momento en que Disney ha firmado un acuerdo multimillonario para licenciar sus personajes a la plataforma genAI de OpenAI.

El dilema de la propiedad intelectual en la IA

La capacidad de Project Genie para replicar elementos de juegos existentes plantea serias cuestiones sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor. Aunque la tecnología es impresionante, su uso para crear copias directas de propiedades intelectuales de otras empresas, como Nintendo, es legalmente dudoso. La propia herramienta de Google parece reconocer esta problemática, al restringir la generación de contenido que podría infringir derechos de terceros. La industria del videojuego observa con atención cómo la IA podría afectar la creación y distribución de juegos en el futuro. Además, el desarrollo de esta tecnología se encuentra en un momento en que Nintendo sigue demostrando su compromiso con la industria del gaming, como demuestra el anuncio de Monster Hunter Wilds podría llegar a Nintendo Switch 2.

El futuro de la creación de mundos virtuales

Project Genie representa un avance significativo en la creación de contenido asistida por IA, abriendo nuevas posibilidades para desarrolladores y creadores de experiencias interactivas. Sin embargo, el incidente con los juegos de Nintendo subraya la necesidad de directrices claras y un marco legal que aborde los desafíos éticos y de propiedad intelectual que surgen con estas tecnologías. La línea entre la inspiración y la infracción es cada vez más delgada en la era de la inteligencia artificial. En un contexto en el que la inteligencia artificial redefine la industria del videojuego, el desarrollo de Project Genie es un tema que merece ser tratado en profundidad. Esta misma IA, además, podría desencadenar un aumento en los precios del hardware, como se advierte en el análisis sobre cómo la IA impulsa los precios de las GPUs de gama alta.