- La Nintendo 2DS, lanzada en 2013, fue criticada por su diseño no plegable y ausencia de 3D.
- Representó un regreso forzado a los principios de Gunpei Yokoi: "Pensamiento Lateral con Tecnología Obsoleta".
- El éxito de la 2DS demostró que la propiedad intelectual de Nintendo es más importante que el hardware.
La Nintendo 2DS, ese dispositivo de plástico sin bisagra y sin capacidad 3D que generó burlas en su lanzamiento en octubre de 2013, ha demostrado ser mucho más que un simple error. Lejos de ser una concesión presupuestaria o una admisión de fracaso, la 2DS se convirtió en la última vez que una crisis obligó a Nintendo a redescubrir los principios fundamentales de Gunpei Yokoi, su alma máter. En este proceso, la consola reveló la verdadera esencia de Nintendo, despojada de todo artificio publicitario.
El legado de Gunpei Yokoi y la "Tecnología Obsoleta"
Gunpei Yokoi, creador de la Game Boy y el D-pad, basó su filosofía en el concepto de Kareta Gijutsu no Suihei Shikō, o "Pensamiento Lateral con Tecnología Obsoleta". En lugar de perseguir las especificaciones más punteras, Yokoi abogaba por utilizar tecnología antigua, fiable y barata de formas innovadoras. La Game Boy, lanzada en 1989, utilizaba tecnología de pantalla de los años 70, pero su bajo coste, larga duración de batería y enfoque en la jugabilidad la hicieron aplastar a competidores más potentes. Este enfoque no era idealismo, sino un genio empresarial implacable.
La Game Boy no fue la única consola portátil que triunfó gracias a su diseño. Un ejemplo más reciente, aunque con un enfoque diferente, es la Steam Deck, que ofrece una experiencia de juego potente a un precio competitivo.
Innovación frente a especificaciones técnicas
Tras la trágica muerte de Yokoi en 1997, Nintendo pareció alejarse de sus principios. El entonces presidente Satoru Iwata, en una entrevista de 2004, ya advertía sobre la irrelevancia de las especificaciones técnicas, abogando por la sorpresa y la innovación en la interacción. La Nintendo DS, con su doble pantalla y control táctil, ejemplificó esta visión. Sin embargo, la sucesora, la 3DS, se desvió de este camino, apostando por tecnología compleja y costosa como las pantallas 3D autostereoscópicas y múltiples cámaras, lo que resultó en un hardware caro y difícil de fabricar.
La crisis de la 3DS y el nacimiento de la 2DS
La Nintendo 3DS, lanzada en 2011 a un precio de 250 $, fue un fracaso comercial que obligó a Nintendo a realizar una drástica rebaja de 80 $ tan solo cinco meses después. La compañía sufrió su primera pérdida anual desde 1981. A esto se sumaron problemas legales relacionados con su tecnología 3D y advertencias sobre posibles daños a la vista de los niños, el público principal de Nintendo. La situación era insostenible, y la 3DS XL, lanzada en 2012, no logró revertir la tendencia. Nintendo se encontraba bajo presión financiera, legal y de salud pública.
La propuesta de Nintendo of America
Ante este panorama, Nintendo of America, liderada por Reggie Fils-Aimé, propuso una solución radical: la Nintendo 2DS. La idea era eliminar la funcionalidad 3D, prescindir de la bisagra y reducir el precio a 129 $. Esta propuesta, inicialmente rechazada por la sede en Kioto, fue vista como una vuelta a los principios de Yokoi: simplicidad, accesibilidad y un enfoque en la jugabilidad. La 2DS se diseñó como un dispositivo para jugar, sin florituras innecesarias. Su diseño robusto y equilibrado, con los controles simétricamente distribuidos alrededor de la pantalla, recordaba a la ergonomía de la Game Boy Advance. La ausencia de bisagra eliminaba un punto de fallo y convertía el dispositivo en una herramienta de juego duradera.
El enfoque de Nintendo en la jugabilidad y la simplicidad también se puede ver en consolas como la Anbernic, que presenta un clon de Nintendo DS más barata que la DS original.
El éxito inesperado y la reafirmación de la marca Nintendo
A pesar de la resistencia inicial de Nintendo en Japón, donde la 2DS tardó dos años y medio en lanzarse y se posicionó como un artículo de colección, el mercado occidental acogió la consola con entusiasmo. Lanzada junto a Pokémon X y Pokémon Y en octubre de 2013, la 2DS impulsó las ventas de la familia 3DS, alcanzando los 2,1 millones de unidades en su primer trimestre y convirtiéndose en la consola más vendida en el Reino Unido. La fabricación simplificada, con una única pantalla LCD y menos componentes, permitió a Nintendo mantener márgenes de beneficio saludables a pesar del bajo precio. La 2DS demostró que la fuerza de Nintendo residía en sus icónicas propiedades intelectuales, como Mario y Pokémon, más que en el hardware en sí.
La 2DS como catalizador del modelo de negocio de Nintendo
La consola demostró que Nintendo operaba como una empresa de entretenimiento, donde las licencias y los personajes son el principal activo, a diferencia de Sony o Microsoft, que son empresas tecnológicas. El éxito de la 2DS sentó las bases para un ciclo de negocio recurrente: un lanzamiento premium, seguido de una corrección presupuestaria en tiempos de crisis para ampliar la base de usuarios, y posteriormente, un regreso a modelos de gama alta. Aunque Nintendo tardó en reconocer el valor filosófico de la 2DS, este dispositivo demostró que, cuando se ve forzada por las circunstancias, la compañía es capaz de recordar su verdadera identidad y sus principios fundacionales, aquellos que la hicieron grande.