- Un coleccionista británico fue arrestado tras comprar 10.000 libras en material de Sega, incluyendo kits de desarrollo.
- La policía registró su domicilio alegando robo de los kits, aunque no se han presentado cargos.
- El caso pone de manifiesto las dificultades para preservar la historia de los videojuegos frente a las políticas corporativas.
La preservación de la historia de los videojuegos se enfrenta a numerosos obstáculos, siendo uno de los más significativos la protección de la propiedad intelectual por parte de las entidades corporativas. Un caso reciente en el Reino Unido ilustra esta problemática: un coleccionista afincado en Londres fue objeto de un registro policial tras adquirir un lote de hardware, incluyendo kits de desarrollo, que supuestamente estaban destinados a ser desechados por Sega.
Incautación de material de Sega
Darius Khan, el coleccionista, adquirió un lote de hardware por 10.000 libras a un subcontratista de reciclaje electrónico. El contenido incluía kits de desarrollo, mandos, copias firmadas de juegos y cartuchos prototipo. Tras poner a la venta parte de este material en línea, la policía británica registró su propiedad, alegando que los kits de desarrollo de Sega habían sido robados. El canal de YouTube Gamers Nexus ha documentado el caso en un extenso reportaje. Khan relató a Gamers Nexus que la policía irrumpió en su domicilio a primera hora de la mañana, informándole de su arresto por blanqueo de capitales y la incautación de los kits de desarrollo. A pesar de no haber sido imputado aún, el caso resulta peculiar y preocupante.
El origen del material
El incidente se remonta a la mudanza de la sede británica de Sega de Brentford a Chiswick, Londres. La compañía contrató a la empresa de reciclaje electrónico Waste To Wonder para deshacerse del hardware sobrante. Esta empresa, a su vez, subcontrató a otra compañía que transportó el material, incluidos los kits de desarrollo, a un centro de procesamiento de residuos para su venta. Darius Khan negoció la compra de este material desechado antes de su procesamiento. Entre los artículos se encontraban kits de desarrollo de Sony PlayStation 3, Xbox 360, Nintendo DSi y Wii U. La publicación de estos artículos en línea y una campaña de recaudación de fondos iniciada por el Video Game Preservation Museum podrían haber alertado a las autoridades.
Investigación privada y redada policial
Khan también fue contactado por un individuo que se identificó como Paul, mostrando interés en los kits de desarrollo. Resultó ser un investigador privado de Fusion 85, una agencia especializada en la protección de la propiedad intelectual que ha colaborado previamente con Nintendo. 'Paul' visitó el domicilio de Khan para inspeccionar y fotografiar el material. Posteriormente, en julio de 2025, diez agentes de paisano se presentaron en casa de Khan. Confiscaron los kits de desarrollo y los cartuchos prototipo, pero dejaron otros componentes como mandos y cables. Khan fue retenido durante ocho horas, durante las cuales, según su testimonio, se le solicitó firmar un documento renunciando a la propiedad de los kits, petición que rechazó. Sega había contratado a otra empresa, ITR Secure, para la gestión específica de su hardware informático. Sin embargo, fuentes internas sugieren que un responsable en el lugar de las oficinas de Sega instruyó a los trabajadores de Waste To Wonder para que vaciaran todo el contenido, incluidos los kits de desarrollo.
Declaraciones y situación legal
Waste To Wonder ha negado cualquier irregularidad. Michael Amos, director general de la empresa, declaró a The Daily Mail que el equipo informático no estaba incluido en el contrato y que no permiten que los subcontratistas vendan artículos, añadiendo que ya no trabajan con el subcontratista implicado. El enredo legal sigue su curso y aún no está claro quién será imputado, ni cuál será el destino de los kits de desarrollo incautados. El caso subraya la necesidad de que Sega hubiera devuelto estos kits a sus respectivos fabricantes en lugar de depender de prácticas de gestión de inventario y desecho de residuos que han resultado costosas.
Este incidente pone de manifiesto una problemática que Sega ha enfrentado en el pasado, como admitió la compañía, afectando a las ventas debido a la espera de ediciones definitivas. Esta situación contrasta con el entusiasmo que genera el contenido retro, como el esperado regreso de la banda sonora de Fighting Vipers por su 30 aniversario. El regreso de la banda sonora de Fighting Vipers es un ejemplo de cómo los fans valoran la preservación del legado de Sega. Es crucial, por tanto, que la compañía tome medidas para proteger su legado. En cuanto a la comunidad, la pasión por los clásicos y la curiosidad por el hardware antiguo se manifiesta en proyectos como el port no oficial de Super Mario 64 para Dreamcast, una muestra del ingenio y la dedicación de los fans de los juegos retro.
La preservación de la historia de los videojuegos requiere un esfuerzo conjunto, tanto por parte de las empresas como de los aficionados.