- Las próximas expansiones de World of Warcraft, 'Midnight' y 'The Last Titan', revisitarán zonas icónicas de entregas anteriores.
- Se busca dar continuidad a las historias y aprovechar el rico trasfondo del mundo de Azeroth, en lugar de centrarse exclusivamente en nuevos continentes.
- Se expandirá la historia de la tribu Amani y se darán nuevos roles a personajes y lugares con fuerte arraigo en la memoria de los jugadores.
World of Warcraft está adoptando un nuevo enfoque para sus próximas expansiones, 'Midnight' y 'The Last Titan', al revisitar y reimaginar zonas ya conocidas por los jugadores. En lugar de centrarse únicamente en la introducción de nuevos continentes o dimensiones, Blizzard busca dar una nueva vida a lugares emblemáticos de entregas pasadas como 'The Burning Crusade' y 'Wrath of the Lich King'. Esta estrategia permitirá contar historias que conecten el pasado con el futuro del universo del juego, aprovechando la vasta construcción de mundo que se ha acumulado a lo largo de los años.
Reutilización de zonas para nuevas narrativas
Los desarrolladores han explicado que sería un desperdicio no utilizar lugares con tanta historia y significado para los jugadores, como el Templo de Wyrmrest o Orgrimmar y Ventormenta. El objetivo es que estas zonas no queden obsoletas, sino que se integren en las nuevas tramas. Aunque las texturas de algunas zonas antiguas puedan presentar desafíos técnicos, el equipo considera que, al contar una historia completa, estos detalles pasan a un segundo plano para la mayoría de los jugadores. Se están realizando rediseños significativos, como el de Silvermoon, para adaptarlas a los estándares visuales actuales y a las necesidades narrativas.
El caso de la tribu Amani
Uno de los focos de atención será la expansión de la historia de la tribu Amani. Hasta ahora, su presencia se ha limitado principalmente a 'The Burning Crusade' con la raid Zul'Aman y el personaje de Zul'jin. Los diseñadores pretenden darles un papel mucho más relevante, comparando el proceso con transformar una pequeña masa de ingredientes en una pizza completa. Se explorará el lore intermedio entre eventos pasados y el futuro de la saga, ofreciendo a los jugadores una experiencia más profunda y conectada con el trasfondo del juego. Si quieres saber más sobre una zona icónica del juego, puedes echar un vistazo al regreso a Rasganorte en la expansión The Last Titan en nuestro artículo.
Un viaje nostálgico y expansivo
La decisión de volver a visitar zonas antiguas responde a un deseo de cohesión narrativa y a la voluntad de honrar el legado de World of Warcraft. Los desarrolladores, muchos de ellos veteranos que crecieron jugando al título, entienden la importancia emocional que estos lugares tienen para la comunidad. La idea es que revisitar estas zonas se sienta como reencontrarse con un viejo amigo, pero también como descubrir algo nuevo. La integración de personajes como Astalor Bloodsworn en 'Midnight' ejemplifica cómo se pueden conectar elementos clásicos con nuevas mecánicas y narrativas. Blizzard ha anunciado, por cierto, que está eliminando los 'addons' de combate en Midnight, aunque su director entiende las preocupaciones. Puedes leer más sobre esto en nuestro artículo.
Nuevas historias en viejos escenarios
El proceso de desarrollo implica una cuidadosa colaboración entre múltiples creativos para asegurar que las nuevas historias se sientan orgánicas dentro de los escenarios ya conocidos. Se busca un equilibrio entre la nostalgia y la innovación, ofreciendo a los jugadores tanto el confort de lo familiar como la emoción de lo nuevo. La reimaginación de zonas como Silvermoon o la profundización en la historia de la tribu Amani son ejemplos de cómo Blizzard planea enriquecer la experiencia de World of Warcraft, demostrando que no todas las historias necesitan desarrollarse en territorios inexplorados.