• Dean Hall, creador de DayZ, insta a normalizar los retrasos en el desarrollo de videojuegos.
  • Critica la presión de las plataformas (Xbox, PlayStation) que fomenta lanzamientos apresurados.
  • Aboga por la calidad sobre la certeza del lanzamiento, incluso si implica retrasos.

Dean Hall, creador de DayZ y CEO de RocketWerkz, ha lanzado un llamamiento para cambiar la percepción de los retrasos en la industria del videojuego. Según Hall, los desarrolladores a menudo se ven forzados a lanzar juegos incompletos o de baja calidad debido a la presión por cumplir fechas de lanzamiento, lo que puede ser perjudicial para el producto final y para la cultura de trabajo en los estudios. El desarrollador considera que tanto los estudios como los consumidores tienen un papel que desempeñar para mitigar esta situación.

La presión por lanzar: Calidad frente a plazos

Hall expone que, si bien los costes de desarrollo son elevados y los retrasos pueden impactar financieramente, la obsesión por las fechas de lanzamiento a menudo se basa más en la percepción pública que en la necesidad económica. El miedo a decepcionar a los jugadores o a perder el impulso del 'hype' lleva a muchos estudios a evitar retrasos, lo que a su vez fomenta la cultura del 'crunch', un fenómeno perjudicial para los empleados. El creador de DayZ propone que los consumidores muestren a las plataformas como Xbox y PlayStation que los retrasos son aceptables para garantizar la calidad del producto.

El caso de Icarus y la doble moral de las precompras

El propio estudio de Hall, RocketWerkz, ha experimentado los efectos de los lanzamientos apresurados. La expansión Dangerous Horizons para Icarus sufrió múltiples retrasos, y la versión de consola del juego, disponible en precompra en Xbox y PlayStation, es un ejemplo de la dicotomía que enfrenta la industria. Hall comenta irónicamente: "Personalmente: no preordenéis juegos, amigos. Comercialmente: por favor, preordenad juegos, ya que es la única forma en que PlayStation/Xbox nos notan". Esta declaración subraya la compleja relación entre las necesidades comerciales y la calidad del producto.

El poder del consumidor para cambiar la industria

La filosofía de Hall se alinea con el viejo adagio de que "un juego retrasado solo se retrasa por un tiempo, pero un juego malo es malo para siempre". Él cree firmemente que los jugadores tienen la capacidad de influir en las políticas de las grandes compañías de consolas. Este mensaje es especialmente relevante considerando la actual dinámica entre plataformas. Por ejemplo, la noticia sobre el posible lanzamiento de Starfield podría llegar a PS5 en abril según filtraciones se hace eco de este debate sobre la exclusividad y la presión de lanzamiento.

Al demostrar que la paciencia es valorada y que la calidad es prioritaria, los consumidores pueden enviar un mensaje claro a Xbox y PlayStation, animándolas a ser más flexibles con los plazos de desarrollo. Esto permitiría a los estudios enfocarse en pulir sus creaciones sin el temor constante de las repercusiones negativas de un retraso. Esta presión para cumplir con los plazos es algo que también se refleja en la noticia sobre Avowed llegando a PS5 con novedades tras su exclusividad en Xbox, subrayando las tensiones en la industria y los cambios estratégicos en el mercado.