- Waymo y DoorDash colaboran en un programa piloto en Atlanta.
- Repartidores de DoorDash reciben pagos por cerrar puertas de taxis autónomos.
- El objetivo es mejorar la eficiencia de la flota de Waymo y asegurar la partida de los vehículos.
La compañía de taxis autónomos Waymo ha confirmado una peculiar colaboración con la aplicación de reparto de comida DoorDash. En un programa piloto que se está llevando a cabo en Atlanta, se está pagando a repartidores para que cierren las puertas de los vehículos autónomos que los pasajeros hayan dejado abiertas. Esta iniciativa surge ante la necesidad de asegurar que los vehículos puedan continuar su ruta sin impedimentos, incluso cuando los usuarios no cierran correctamente las puertas.
Colaboración inusual entre Waymo y DoorDash
La noticia saltó a la luz a través de una publicación viral en Reddit, donde un repartidor de DoorDash compartió una oferta inusual: recibir 6,25 $ por conducir hasta un vehículo Waymo y cerrar su puerta, con un pago adicional de 5 $ una vez verificado. Ante la sorpresa de muchos, ambas empresas han confirmado la existencia de este programa. Según un comunicado conjunto, Waymo está ejecutando este proyecto en Atlanta para optimizar la eficiencia de su flota de vehículos autónomos (AV). En los casos en que una puerta quede mal cerrada, impidiendo la salida del coche, se notifica a los repartidores de DoorDash cercanos para que puedan resolver la situación rápidamente y permitir que los vehículos vuelvan a circular.
Detalles del programa piloto
Este acuerdo pone de manifiesto una situación paradójica: repartidores que, en última instancia, podrían ser reemplazados por la tecnología de conducción autónoma, son ahora pagados para realizar tareas de mantenimiento básicas en los mismos vehículos. La compensación ofrecida, que suma un total de 11,25 $ por tarea, aunque pueda parecer modesta, representa una fuente de ingresos adicional para los repartidores. La iniciativa subraya los desafíos logísticos y operativos que aún enfrentan las empresas de movilidad autónoma, incluso en tareas aparentemente sencillas como asegurar que las puertas de los vehículos queden correctamente cerradas.
Implicaciones y futuro de la movilidad autónoma
La colaboración entre Waymo y DoorDash plantea interrogantes sobre el futuro de la interacción entre la tecnología autónoma y la fuerza laboral humana. Mientras que algunos ven esta medida como una solución práctica y temporal para optimizar la operación de los taxis autónomos, otros la consideran un reflejo de las complejidades y las soluciones creativas que surgen en la transición hacia la movilidad del futuro. La necesidad de que humanos intervengan para tareas básicas en vehículos supuestamente autónomos resalta que la tecnología aún está en desarrollo y enfrenta obstáculos inesperados. La esperanza es que, con el tiempo, estos vehículos sean capaces de gestionar todas las eventualidades de forma independiente, eliminando la necesidad de intervenciones externas.
Eficiencia y desafíos operativos
El programa piloto en Atlanta busca resolver un problema específico que afecta la operatividad de la flota de Waymo: la imposibilidad de que un vehículo parta si una de sus puertas no está completamente cerrada. Al recurrir a la red de repartidores de DoorDash, Waymo intenta minimizar el tiempo de inactividad de sus vehículos y asegurar una experiencia de usuario fluida. Esta estrategia, aunque efectiva a corto plazo, pone de relieve la importancia de la infraestructura y la logística de apoyo en la implementación a gran escala de la conducción autónoma. La capacidad de resolver incidencias de forma remota o mediante personal cercano es crucial para la viabilidad de estos servicios.