• Tim Cain trabajaba más de 70 horas semanales durante dos años en el desarrollo de Fallout.
  • El desarrollador despertaba a las 6:00 AM y llegaba a la oficina a las 7:00 AM, quedándose hasta las 7:30 PM.
  • Cain considera que, aunque insostenible, fue una experiencia "absolutamente increíble".

El legendario desarrollador de RPG, Tim Cain, ha compartido detalles sobre su rutina diaria durante la creación del icónico juego Fallout en Interplay Entertainment. En un vídeo reciente en su canal de YouTube, Cain describió el ritmo de trabajo que asumió, explicando por qué se sentía más aceptable en 1995. El desarrollador a menudo se encontraba trabajando en la oscuridad, tanto al ir como al volver del trabajo, reflejando las más de 12 horas diarias que dedicaba al proyecto.

La rutina de Tim Cain en el desarrollo de Fallout

La jornada de Cain comenzaba a las 6:00 AM, tras atender a su gato. A las 7:00 AM ya estaba en la oficina, listo para empezar a programar sin interrupciones de reuniones. A media mañana, interactuaba con los miembros del equipo, a menos que estos prefirieran trabajar solos. Su almuerzo implicaba regresar a casa para preparar su comida, una práctica motivada por la necesidad de pagar la hipoteca de su casa en el sur de California, viviendo al día. Durante el desarrollo, el productor asistente de Fallout, Fred Hatch, llegó a alquilarle una habitación en su casa para complementar sus ingresos.

Detalles de la jornada laboral

Cain permanecía en la oficina hasta las 19:00 o 19:30, dedicando tiempo a la programación de Fallout o asistiendo a reuniones con otros departamentos. Compartía esta carga, incluyendo informes de proyecto, con Hatch. "A menudo conducía al trabajo en la oscuridad y volvía a casa en la oscuridad", relató Cain sobre sus extensas jornadas. Por la noche, cenaba, compilaba notas detalladas sobre el progreso del juego y se acostaba alrededor de las 22:00.

El sacrificio y la pasión por el desarrollo

A mitad del desarrollo de Fallout, Cain también dedicaba unas ocho horas los sábados a lo que llamaba "Timmy Time". Sin apenas reuniones, se centraba en programar herramientas o funciones adicionales solicitadas por sus compañeros. "Te doy la función si me das contenido", resumía. Era común encontrar a otros desarrolladores trabajando los sábados, e incluso algunos testers se quedaban hasta tarde sin cobrar horas extra, solo para jugar más a Fallout. Cain interpretaba esto como una señal de que estaban creando algo especial, aunque generó algunas preocupaciones legales para la empresa.

Reflexiones sobre el 'crunch' y el futuro

Cain reconoció que este tipo de ritmo de trabajo no es viable en la industria moderna. "Me alegro de que las cosas hayan cambiado, aquello era insostenible", afirmó, pero añadió que "también fue absolutamente increíble". Expresó su deseo de que otros desarrolladores experimenten la satisfacción de dedicar tiempo a un proyecto que aman, no por obligación, sino por pura pasión. Esta dedicación extrema, aunque agotadora, resultó en un juego que marcó un hito en la historia de los RPG.