• Tesla retoma el desarrollo de su superordenador Dojo 3.
  • El proyecto se centrará en el procesamiento de datos de vehículos para entrenar la IA.
  • Musk también contempla la posibilidad de centros de datos espaciales.

Elon Musk ha anunciado a través de su red social X que Tesla retomará el trabajo en Dojo 3, la tercera generación de su superordenador interno. El equipo de Dojo había sido disuelto el año pasado para priorizar los chips de IA que se integran en los vehículos de la compañía. Musk afirmó que vuelven al proyecto "ahora que el diseño del chip de IA 5 está en buena forma".

El propósito del superordenador Dojo

El objetivo principal del proyecto Dojo es procesar las grabaciones de vídeo y otros datos recopilados por los vehículos de Tesla. Esta información se utiliza para entrenar la "red neuronal" que impulsa el software de conducción autónoma de la compañía. El año pasado, Musk había indicado que no tenía sentido para Tesla dividir sus recursos en dos diseños de chips de IA distintos, enfocando todos los esfuerzos en los chips Tesla IA 5, IA 6 y posteriores, que serían excelentes para inferencia y "bastante buenos" para entrenamiento.

Chips de IA para vehículos

Los chips de IA a los que se refiere Musk son los desarrollados para ejecutar la función de conducción autónoma (FSD) a bordo de los vehículos Tesla, y no están optimizados para el entrenamiento de modelos. Los chips IA 6 serán fabricados por Samsung en la planta de Texas de la compañía, tras un acuerdo multimillonario con Tesla. Sin embargo, las afirmaciones de Musk en el pasado han sido a menudo objeto de escrutinio, con algunas de ellas resultando ser imprecisiones o no materializándose.

Innovación en el horizonte: ¿Centros de datos espaciales?

Uno de los aspectos más ambiciosos y especulativos del proyecto Dojo 3, según Musk, es su posible implementación como "computación de IA basada en el espacio". Él y otros creen que los centros de datos en órbita podrían ser una alternativa superior a los gigantescos centros de datos terrestres. La idea se basa en que el espacio ofrece un acceso más fácil a la energía solar y temperaturas más bajas, lo que podría reducir significativamente el consumo energético, entre otros beneficios potenciales.

Dudas de los expertos

Aunque la idea de centros de datos espaciales gana terreno en ciertos círculos, se trata de un concepto aún muy especulativo. Los expertos del sector expresan sus dudas sobre la viabilidad y practicidad de tales instalaciones. La complejidad técnica, los costes de lanzamiento y mantenimiento, y la fiabilidad a largo plazo son solo algunos de los desafíos que deberían superarse para que esta visión se convierta en realidad.