• La controversia sobre el romance gay en Kingdom Come: Deliverance 2 fue exagerada por un grupo reducido.
  • El productor Martin Klíma considera que la polémica no afectó significativamente al juego.
  • Warhorse Studios busca distanciarse de las "guerras culturales" y centrarse en el desarrollo.

La saga Kingdom Come: Deliverance ha estado envuelta en diversas polémicas desde su lanzamiento, siendo una de las más sonadas la que surgió antes de la salida del juego tras revelarse la inclusión de una escena de romance homosexual. Se llegó a afirmar que esta noticia provocó una caída en las pre-reservas y un aumento en las solicitudes de reembolso, afirmaciones que el propio escritor Daniel Vávra desmintió rotundamente en su momento. Poco después, el estudio Warhorse expresó su hartazgo por ser arrastrado a las llamadas "guerras culturales", manifestando su deseo de no verse involucrado en tales disputas.

Impacto de la controversia en el juego

Casi un año después del lanzamiento, el productor ejecutivo de Kingdom Come: Deliverance 2, Martin Klíma, ha compartido su perspectiva sobre el impacto real de estas controversias en el estudio y en el juego. Según Klíma, si bien la polémica pudo haber atraído una mayor atención hacia el título, su opinión es que la controversia solo importó a un puñado de "guerreros culturales online", quienes representan una intersección insignificante con el público general de jugadores. El productor sugiere que cualquier efecto en las ventas o en la recepción de los juegos de la saga fue, en el mejor de los casos, mínimo.

La perspectiva de Warhorse Studios

Klíma también señaló que los argumentos "injustos y deshonestos" esgrimidos contra los juegos generaron en parte del equipo de Warhorse una mentalidad de "fortaleza asediada". Sin embargo, otros miembros del estudio parecen no ser conscientes de las controversias o tienen una percepción muy vaga de todo el asunto. Esta falta de impacto significativo en el equipo subraya la desconexión entre el ruido mediático y la realidad del desarrollo y la recepción del juego.

Distanciamiento de las "guerras culturales"

El estudio Warhorse ha manifestado en repetidas ocasiones su deseo de mantenerse al margen de las llamadas "guerras culturales" que a menudo rodean a la industria del videojuego. La polémica sobre el romance gay en Kingdom Come: Deliverance 2 es un ejemplo claro de cómo ciertas discusiones pueden desviar la atención del contenido y la calidad del juego en sí. El objetivo principal del estudio es centrarse en ofrecer experiencias inmersivas y narrativas de alta calidad, sin verse arrastrado por debates que no contribuyen al disfrute de sus títulos.

Enfoque en la experiencia del jugador

La declaración del productor Martin Klíma refuerza la idea de que el estudio prioriza la experiencia de la mayoría de los jugadores sobre las reacciones de un sector minoritario y vocal en internet. La saga Kingdom Come se caracteriza por su enfoque en la ambientación histórica y el realismo, y el estudio busca mantener esa identidad sin verse comprometido por controversias externas. La intención es que los jugadores disfruten de la profundidad y el detalle del mundo del juego, sin distracciones innecesarias.

El futuro de la saga y su recepción

A pesar de las polémicas pasadas, el futuro de Kingdom Come: Deliverance 2 parece centrarse en la calidad de su propuesta jugable y narrativa. El estudio confía en que la experiencia que ofrecen sus títulos hablará por sí misma a la comunidad de jugadores. La recepción general del juego se basará en su jugabilidad, su historia y su fidelidad histórica, aspectos que Warhorse Studios ha cuidado meticulosamente en sus producciones.

La importancia de la comunidad

Aunque el productor minimiza el impacto de la controversia, es innegable que tales debates generan conversación. Sin embargo, la clave para el éxito a largo plazo de Kingdom Come: Deliverance 2 residirá en la conexión que logre establecer con su base de jugadores. El estudio espera que la comunidad valore la ambición y el detalle que caracterizan a la saga, y que el juego sea juzgado por sus méritos propios.