- Lies of P reinventa la fórmula 'souls-like' inspirándose en Bloodborne.
- BioShock demostró ser un sucesor superior a System Shock.
- Fortnite transformó la idea de PUBG en un fenómeno cultural.
La historia de los videojuegos está repleta de ejemplos donde la imitación conduce a la innovación. En ocasiones, un juego toma prestada una idea, una mecánica o incluso una estética de otro, y en lugar de ser una simple copia, la refina y expande hasta superar a su fuente de inspiración. Este fenómeno no solo demuestra la evolución del medio, sino también la capacidad de los desarrolladores para aprender de la grandeza y crear algo nuevo y superior. A continuación, exploramos algunos de los casos más notables donde los 'clones' eclipsaron a los originales.
El arte de superar al maestro: 'Lies of P' y 'BioShock'
El género 'souls-like' ha visto nacer a numerosos títulos que buscan replicar el éxito de FromSoftware. Sin embargo, Lies of P, inspirado directamente en Bloodborne, logró ir más allá de ser una mera imitación. A pesar de comenzar con una premisa que recordaba fuertemente a su predecesor, el juego expandió su mundo, profundizó su narrativa y ofreció una personalización de combate tan rica que, para muchos, superó la fórmula original. La reimaginación de la historia de Pinocho en un entorno oscuro y gótico es un testimonio de su originalidad y calidad. Por otro lado, BioShock es un ejemplo paradigmático de cómo un sucesor puede eclipsar a su inspiración. Desarrollado por Ken Levine, quien trabajó en System Shock 2, BioShock tomó la esencia de su predecesor, incluyendo sus ideas sobre control, obediencia y entornos utópicos convertidos en pesadillas, y las trasladó a un entorno submarino innovador. El resultado fue un éxito rotundo que revitalizó el interés por la saga System Shock, pero que, en términos de impacto y calidad, se considera un logro superior.
Innovación en el género 'souls-like' y FPS
La capacidad de Lies of P para ofrecer una experiencia 'souls-like' profunda, con jefes desafiantes, variedad de enemigos y misiones secundarias, lo posiciona como uno de los mejores exponentes del género. Su sistema de combate es adaptable y su narrativa, una de las más cautivadoras de los últimos años. De manera similar, BioShock no solo rindió homenaje a System Shock, sino que lo superó con su atmósfera inmersiva, su guion inteligente y su jugabilidad pulida. La influencia de System Shock es innegable, pero BioShock se consolidó como una obra maestra por derecho propio, demostrando que aprender de los grandes es el primer paso para superarlos.
Fenómenos culturales y reinvenciones de género
En el ámbito de los juegos multijugador, Fortnite es un caso de estudio fascinante. Aunque su concepto de 'battle royale' fue claramente tomado de PlayerUnknown's Battlegrounds (PUBG), Epic Games logró transformar la idea original en un fenómeno cultural global. La adición de mecánicas de construcción únicas, un estilo gráfico más accesible y un modelo de negocio de actualizaciones constantes permitieron a Fortnite trascender el género y convertirse en una plataforma social y de entretenimiento. Mientras que PUBG sentó las bases, Fortnite construyó un imperio. En cuanto a este caso, el debate aún está abierto, y vale la pena mencionar que Epic Games tuvo problemas para volver a la tienda de Apple. Puedes leer más al respecto en el artículo sobre Fortnite no regresando a iOS en Japón: Fortnite no regresará a iOS en Japón por culpa de Apple, afirma Epic. Otro ejemplo notable es Splinter Cell, que, si bien se inspiró en la saga Metal Gear Solid, revolucionó el género de sigilo con un enfoque más realista y militarista. La atención al detalle en la iluminación y la jugabilidad tensa hicieron de Splinter Cell un referente, superando la naturaleza a veces más extravagante de Metal Gear Solid.
El sigilo realista y la evolución de los 'sandbox'
La serie Splinter Cell introdujo un nivel de realismo en el sigilo que la distinguió de sus predecesores. La dependencia de gadgets basados en equipo real y la penalización por ser detectado crearon una experiencia de espionaje inmersiva. La iluminación dinámica de Splinter Cell sigue siendo un hito técnico, contribuyendo a una atmósfera que muchos juegos modernos aún luchan por igualar. En el ámbito de los juegos de mundo abierto, Sleeping Dogs demostró cómo una inspiración clara, como la saga Grand Theft Auto, puede ser superada. Al centrarse en una narrativa más enfocada y un sistema de combate cuerpo a cuerpo excepcional, inspirado en la serie Arkham, Sleeping Dogs ofreció una experiencia de crimen urbano brutal y memorable que, para muchos, superó la fórmula de GTA en ciertos aspectos.
Revival de géneros y estándares de acción
La recuperación de géneros olvidados es otro camino hacia la superación. Unicorn Overlord, inspirado en la clásica serie Ogre Battle, ha revitalizado el género de RPG táctico. Aprovechando los avances tecnológicos y un estilo artístico deslumbrante, el juego ofrece un sistema de combate profundo y personalizable que va más allá de su inspiración. La forma en que Vanillaware ha tomado elementos de Ogre Battle y los ha expandido demuestra una maestría que asegura el futuro del género. En el terreno de los juegos de acción, Bayonetta es un ejemplo claro de cómo superar un referente icónico. Proveniente del director de Devil May Cry, Bayonetta tomó la esencia del combate estilizado y la actitud desenfadada de su predecesor y la llevó a nuevas alturas. Mecánicas como 'Witch Time' y un diseño de jefes espectacular establecieron un nuevo estándar en el género de acción, convirtiéndose en un referente por sí mismo.
La influencia de 'Devil May Cry' y el legado de 'Call of Duty'
Bayonetta no solo igualó, sino que superó las expectativas, ofreciendo una jugabilidad frenética y visualmente impactante que definió una generación de juegos de acción. Su capacidad para mezclar elementos de combate con un estilo único la convirtió en un título legendario. Finalmente, la saga Call of Duty, aunque hoy es un gigante, comenzó inspirándose en Medal of Honor. Mientras Medal of Honor ofrecía una representación más seria de la guerra, Call of Duty adoptó un enfoque más cinematográfico y, crucialmente, un modo multijugador más pulido y dinámico. Este enfoque, especialmente con Modern Warfare, redefinió el género de shooters militares, dejando a Medal of Honor como un recuerdo nostálgico y consolidando a Call of Duty como el rey indiscutible del género durante años.