- OpenAI no podrá usar el término 'cameo' o similares en su herramienta de vídeo Sora.
- La decisión judicial responde a una demanda de la plataforma Cameo por posible confusión de marca.
- Es la última de una serie de disputas legales sobre propiedad intelectual contra empresas de IA.
La plataforma Cameo, conocida por permitir a las celebridades vender vídeos personalizados, ha obtenido una victoria legal preliminar contra OpenAI. Un juez de California ha dictaminado que la herramienta de generación de vídeo de OpenAI, denominada Sora, no puede utilizar el término 'cameo' ni ninguna variación que pueda generar confusión. Una orden de restricción temporal ya se había concedido en noviembre del año pasado.
Protección de marca en la era de la IA
La demanda se originó por una función de Sora en su lanzamiento llamada 'Cameo', que permitía a los usuarios añadir cualquier parecido a los vídeos generados. Cameo argumentó que el uso del término en este contexto podría causar confusión y diluir su marca. A pesar de la demanda, OpenAI continuó con la función. La jueza de distrito de EE. UU., Eumi Lee, dictaminó el sábado que la demanda de Cameo probablemente tendría éxito, otorgando una medida cautelar preliminar que prohíbe a OpenAI seguir usando el nombre.
Respuesta de OpenAI y contexto legal
Un portavoz de OpenAI respondió a la decisión afirmando: "No estamos de acuerdo con la afirmación de la demanda de que cualquiera puede reclamar la propiedad exclusiva de la palabra ‘cameo’, y esperamos continuar defendiendo nuestro caso", según Reuters. Este caso se suma a una creciente lista de litigios sobre propiedad intelectual dirigidos a empresas de inteligencia artificial, impulsados por los avances en las capacidades de generación de vídeo. Titulares de derechos de autor, desde autores y editoriales musicales hasta grandes estudios de cine, han demandado a empresas como OpenAI, Anthropic y Perplexity para proteger su propiedad intelectual.
Desafíos legales para la generación de vídeo
La disputa subraya las crecientes tensiones entre las empresas de IA y los titulares de derechos de autor. A medida que las herramientas de generación de vídeo se vuelven más sofisticadas, surgen preguntas complejas sobre la originalidad, la propiedad y el uso de marcas registradas. La decisión del tribunal sobre el caso de Cameo podría sentar un precedente importante para futuras disputas legales en el campo de la inteligencia artificial generativa. La capacidad de OpenAI para seguir desarrollando y comercializando Sora sin infringir marcas registradas existentes será crucial para su futuro. Además, el reciente desarrollo de herramientas como Sora 2 de OpenAI, que mejora la generación de video, podría intensificar estos desafíos, como se detalla en nuestro artículo sobre las mejoras de Sora 2 de OpenAI. Este caso refleja la complejidad de la propiedad intelectual en el ámbito de la IA, tema que también abordamos en nuestro análisis sobre el nuevo dispositivo de IA de Sam Altman, que plantea interrogantes sobre la vigilancia y el control de la información.