• La tecnología StreamFast elimina la Flash Translation Layer (FTL) y la DRAM del controlador.
  • Promete una reducción de memoria de mil a uno, pasando de 1GB por 1MB a 1GB por 1PB.
  • El nuevo diseño busca unidades más fiables, con menor consumo y generación de calor.

David Flynn, fundador de Hammerspace, ha presentado un innovador concepto de arquitectura SSD denominado StreamFast. Este sistema busca optimizar el almacenamiento de alta capacidad eliminando componentes que actualmente consumen una cantidad significativa de memoria y energía. La propuesta se está desarrollando bajo una nueva unidad de negocio, StreamFast, en colaboración con el grupo Open Flash Platform.

Adiós a la FTL: Un nuevo enfoque para el almacenamiento

El modelo actual de las unidades de estado sólido (SSD) requiere una cantidad considerable de memoria DRAM para almacenar la Flash Translation Layer (FTL), que se encarga de mapear las direcciones lógicas a las físicas. Flynn explica que esta sobrecarga se traduce en un consumo de un byte de RAM por cada kilobyte de memoria flash. En unidades de gran capacidad, como un petabyte (PB), esto implicaría la necesidad de un terabyte (TB) de DRAM. Esta dependencia de la DRAM se ha vuelto más crítica ante la actual demanda de memoria de alto ancho de banda para GPUs.

La solución: Interacción directa con la memoria flash

StreamFast propone eliminar por completo la FTL y permitir que el sistema de archivos interactúe directamente con la memoria flash. En lugar de la abstracción de bloques, el sistema utiliza direcciones secuenciales asignadas por el propio dispositivo. La SSD escribe los flujos de datos entrantes de forma continua y devuelve estas direcciones al sistema de archivos del host. Esta escritura secuencial facilita la recuperación de datos tras un fallo, sin necesidad de rastrear cada dirección en memoria.

Beneficios de StreamFast: Fiabilidad y eficiencia energética

La principal ventaja de StreamFast es la drástica reducción en la necesidad de memoria RAM. Flynn estima que la proporción pasa a ser de un byte de RAM por cada megabyte de flash, lo que representa una mejora de mil a uno. Para una SSD de 1PB, esto significaría necesitar solo 1GB de memoria en el host, en lugar de 1TB dentro de la propia unidad. La eliminación de la FTL también minimiza la amplificación de escritura y reduce la generación de calor, ya que la DRAM del controlador suele ser un punto crítico de temperatura.

Un futuro más simple y eficiente

Este diseño simplificado no solo aumenta la fiabilidad de las SSD, sino que también abre la puerta a unidades con menor consumo energético. Esto las hace ideales para entornos con limitaciones de energía, como centros de datos sellados o incluso aplicaciones espaciales. La compañía ya está colaborando con diversos actores del ecosistema de la memoria flash, aunque los detalles específicos de las alianzas aún no se han revelado.

En Scanline, nos mantenemos al día con las últimas novedades en tecnología de almacenamiento. Este avance podría ser crucial para el futuro del almacenamiento de datos y podría marcar un cambio significativo en la forma en que construimos dispositivos como las SSD. Si quieres saber más acerca de los nuevos avances tecnológicos, puedes leer más sobre las autorizaciones de exportación de chips Nvidia a China.

Esta innovación en el diseño de SSDs podría tener implicaciones interesantes para el desarrollo de nuevas tecnologías, así como mejorar la eficiencia energética, lo cual es cada vez más importante. En este sentido, la optimización energética es un aspecto crucial para el desarrollo de tecnologías futuras, de manera similar a como Intel y Samsung se unen para reducir el consumo de OLED.

Para los entusiastas de la tecnología, esta podría ser una noticia apasionante. Finalmente, es importante seguir de cerca la evolución de este tipo de tecnologías para comprender mejor el futuro del almacenamiento.