• Más de 1.200 empleados de Ubisoft en París y Milán han secundado una huelga.
  • La protesta responde a los recortes masivos y la nueva política de trabajo presencial.
  • Se cancelan juegos y estudios, con cientos de empleos en riesgo y sin subidas salariales.

Unos 1.200 desarrolladores de Ubisoft han iniciado una huelga en París y Milán como respuesta a los recientes y masivos recortes de la compañía y al cambio de política respecto al teletrabajo. La cifra fue proporcionada por Marc Rutschlé, miembro del personal de Ubisoft París y representante del sindicato Solidaires Informatique. La principal motivación de la huelga es la cancelación o cierre de varios juegos y estudios, con pérdidas de empleo que aún no se han confirmado pero que podrían ascender a cientos. Los huelguistas también expresan su descontento por las subidas salariales retrasadas o insuficientes, además de la nueva prohibición de Ubisoft sobre el trabajo remoto o híbrido, que será sustituido por un número limitado de días de teletrabajo anuales.

Protestas contra recortes y política laboral

Los empleados consideran que la dirección de Ubisoft no comprende la situación de la empresa ni la de sus trabajadores. La compañía continúa con su plan de reducción de costes y despidos, mientras los equipos ya trabajan bajo presión y con falta de personal. Tras varios años sin aumentos salariales significativos, los empleados temen no recibir ninguna subida este año. La huelga se extenderá durante tres días, del 10 al 12 de febrero, y sigue a una protesta de medio día realizada el 22 de enero, tras el anuncio de la última reestructuración de Ubisoft.

Contexto de la movilización

La huelga actual se produce después de una protesta de medio día el 22 de enero, el mismo día en que Ubisoft anunció su última ronda de reestructuración. Solidaires Informatique, junto con otros sindicatos como STJV, CGT, Printemps Ecologique y CFE-CGC, emitieron un llamamiento internacional a la acción a finales del mes pasado. Sin embargo, Rutschlé señaló que, hasta el momento, la mayor parte de la acción de huelga se ha concentrado en Francia. La situación refleja una creciente tensión entre la dirección y la plantilla de la empresa.

Futuro incierto para los empleados de Ubisoft

La incertidumbre sobre el futuro laboral y las condiciones de trabajo en Ubisoft es palpable. Los empleados reclaman una mayor transparencia y un diálogo constructivo con la dirección para abordar sus preocupaciones. La compañía, por su parte, parece enfocada en optimizar sus recursos y reestructurar sus operaciones, lo que ha generado un clima de descontento generalizado. La duración y el impacto final de esta huelga aún están por determinar, pero ya ha puesto de manifiesto las profundas divisiones internas.

Esta situación de incertidumbre en el sector gaming también nos recuerda la preocupación de los fans de GTA 6 y su petición por recuperar una mecánica de San Andreas, lo que demuestra la importancia de la relación entre desarrolladores y jugadores. Además, el impacto de los recortes y la reestructuración de Ubisoft podrían influir en el desarrollo de futuros lanzamientos, tal como el esperado Wolfenstein 3, por ejemplo.