• El distintivo estilo visual de Mirror's Edge nació como solución a la simulación de mareo.
  • Los desarrolladores buscaron un diseño que diferenciara al juego de otros títulos de la época.
  • El minimalismo blanco y los toques de color buscaban transmitir esperanza en un mundo distópico.

El icónico estilo artístico de Mirror's Edge, que ha perdurado casi dos décadas sin apenas imitadores, fue en gran medida un resultado inesperado. Su estética limpia y deliberada, que destilaba el futuro en forma digital, contrastaba con el realismo sombrío que optaron la mayoría de los juegos posteriores. Sin embargo, según revelaron los desarrolladores originales en una historia oral del juego, el aspecto minimalista de Mirror's Edge surgió de la necesidad práctica y el deseo de originalidad.

El origen del diseño minimalista

En las primeras etapas de desarrollo, Mirror's Edge utilizaba el motor Unreal Engine y presentaba un aspecto más genérico, similar a otros juegos de la época. El productor senior Owen O'Brien señaló que el juego no destacaba visualmente y que la necesidad de evitar la simulación de mareo fue crucial para su evolución estética. Al moverse a gran velocidad por el mundo del juego, los jugadores experimentaban malestar, y se descubrió que un entorno más limpio y menos detallado aliviaba este efecto. El director de arte Johannes Söderqvist coincidió, describiendo el estilo inicial como un look genérico de tejados de Nueva York, que, aunque bueno, carecía de una identidad propia.

La búsqueda de una identidad visual única

O'Brien expresó su deseo de que Mirror's Edge fuera instantáneamente reconocible, a diferencia de otros títulos como Battlefield o Call of Duty. Quería que una captura de pantalla del juego en una revista permitiera identificarlo de inmediato. Para lograrlo, Söderqvist y su equipo trabajaron en la creación de un objetivo visual claro. La decisión de eliminar la mayor parte del color de las texturas, dejando los entornos predominantemente blancos con toques de color estratégicos para guiar al jugador, fue fundamental para alcanzar esta identidad única.

Esto es similar a lo que podemos ver en el diseño de juegos como Battlefield, donde se ha generado cierta polémica por decisiones estéticas. La búsqueda de una identidad visual propia es un reto constante para los desarrolladores.

El significado detrás del blanco

La elección del blanco como color predominante en los entornos de Mirror's Edge no solo sirvió para mejorar la jugabilidad y la diferenciación visual, sino que también añadió una capa de significado temático. El artista de iluminación Oscar Carlén interpretó que, a pesar de que la protagonista Faith vivía en una sociedad distópica y controlada, el diseño transmitía su espíritu esperanzador y su visión optimista de la vida. La iluminación y el uso del color blanco contribuían a reflejar esta perspectiva luminosa, creando una experiencia que resonaba a un nivel más profundo.

Un legado de diseño innovador

El enfoque artístico de Mirror's Edge, nacido de la necesidad y la ambición creativa, se consolidó como uno de los aspectos más memorables y distintivos del juego. Su capacidad para ofrecer una experiencia visualmente impactante y temáticamente rica, al tiempo que abordaba problemas de jugabilidad, lo convirtió en un referente. A pesar de los años transcurridos, su estilo sigue siendo difícil de replicar, dejando una marca indeleble en la historia del diseño de videojuegos.