• Eric Schmidt y su esposa Wendy financiarán cuatro nuevos proyectos de telescopios.
  • El proyecto más destacado es Lazuli, un telescopio espacial diseñado para ser un sucesor moderno del Hubble.
  • Los Schmidts buscan acelerar la investigación astronómica con financiación privada y datos abiertos.

El panorama de la astronomía, tradicionalmente financiado por gobiernos e instituciones académicas, podría estar experimentando un cambio significativo. Eric Schmidt, exCEO de Google, junto a su esposa Wendy, ha anunciado una inversión considerable en cuatro nuevos proyectos de telescopios. El más ambicioso de ellos, denominado Lazuli, se perfila como una versión mejorada y más capaz del icónico Telescopio Espacial Hubble, que ya cuenta con tres décadas de servicio. Esta iniciativa privada busca revitalizar la exploración del universo, ofreciendo capacidades innovadoras que complementarán o superarán las de los observatorios actuales. La pareja Schmidt ha expresado su compromiso con la filantropía científica, buscando nuevas fronteras en la investigación.

Lazuli: El nuevo ojo al espacio

El telescopio espacial Lazuli, nombrado por el color azul profundo de la lapislázuli, contará con un espejo primario de 3,1 metros, superando los 2,4 metros del Hubble. Su lanzamiento está previsto para finales de 2028, con operaciones científicas iniciando en 2029. Una diferencia clave radicará en su órbita: Lazuli se situará mucho más lejos de la Tierra, en una órbita elíptica con un apogeo de 275.000 km y un perigeo de 77.000 km, lo que le proporcionará una visión más clara y menos interferida por satélites. Este diseño moderno se beneficia de décadas de avances tecnológicos desde la concepción del Hubble.

Innovaciones y capacidades de Lazuli

Lazuli incorporará instrumentos de vanguardia, como una cámara de gran campo, un espectrógrafo y un coronógrafo diseñado para bloquear la luz de estrellas y revelar detalles de exoplanetas, incluyendo sus atmósferas. Schmidt Sciences gestionará el proyecto, con el objetivo de agilizar el proceso de desarrollo y lanzamiento, algo inusual en comparación con los largos periodos de gestación de los grandes telescopios espaciales de la NASA. Se espera que este enfoque rápido y riguroso controle mejor los costes y acelere los descubrimientos.

Observatorios terrestres con tecnología punta

Además de Lazuli, la financiación de los Schmidts abarcará tres observatorios terrestres innovadores. El Argus Array, ubicado probablemente en Texas, consistirá en 1.200 telescopios de 11 pulgadas que simularán un telescopio óptico de 8 metros, cubriendo todo el hemisferio norte y capaz de generar secuencias de imágenes del cielo nocturno. El DSA radio telescope, situado en Nevada, será un conjunto de 1.600 antenas parabólicas de 6 metros para mapear fuentes de radio cósmicas. Finalmente, LFAST, en Arizona, se dedicará a la espectroscopia de gran apertura escalable, buscando firmas biológicas en otros mundos. Todos estos proyectos se beneficiarán de los avances en computación, almacenamiento e inteligencia artificial.

Un modelo de ciencia abierta

Un pilar fundamental del proyecto Schmidt Observatory System es el compromiso con la ciencia abierta y el acceso gratuito a los datos. Los Schmidts no buscan un retorno comercial, sino que pretenden democratizar el acceso a la información astronómica, permitiendo una competencia abierta para las mejores ideas científicas. Este enfoque representa un regalo a la comunidad astronómica global, fomentando descubrimientos que van más allá de lo que gobiernos o el sector privado podrían financiar tradicionalmente. La colaboración con empresas emergentes como Observable Space subraya esta visión de futuro.