• Ex-empleados de Rockstar Games han iniciado un proceso legal en un tribunal laboral.
  • El sindicato IWGB busca que se les restituya en nómina mientras se resuelve el caso.
  • Rockstar niega las acusaciones y afirma que los despidos se debieron a filtraciones de información confidencial.

Un tribunal laboral preliminar ha comenzado en Glasgow para abordar el caso de más de 30 desarrolladores despedidos por Rockstar Games a finales del año pasado. La Unión Independiente de Trabajadores de Gran Bretaña (IWGB), que representa a los afectados, está solicitando medidas cautelares para que los empleados sean reintegrados en la nómina de Rockstar mientras avanza el proceso legal completo.

Despidos y acusaciones de "inconducta grave"

Rockstar Games despidió a los empleados, alegando "inconducta grave", pero la IWGB sostiene que los despidos fueron represalias por intentar organizar un sindicato en la empresa. La unión afirma que los trabajadores fueron despedidos por participar en un canal de Discord de la Unión de Trabajadores de Videojuegos, ya sea por ser miembros o por intentar organizar uno. La IWGB espera que el tribunal conceda el alivio necesario a los trabajadores cuyas vidas se han visto alteradas, dejándolos sin ingresos y en algunos casos sin derecho a permanecer en el país. La organización se muestra confiada en la solidez de su caso contra Rockstar Games, creyendo que la empresa infringió la ley al despedir sumariamente a 31 de sus miembros.

La postura de Rockstar Games

Por su parte, Rockstar Games niega rotundamente las afirmaciones presentadas en el tribunal. Un portavoz de la compañía declaró que se tomaron las medidas necesarias contra un grupo de individuos en el Reino Unido y Canadá que discutieron información altamente confidencial, incluyendo detalles de títulos aún no anunciados, en un canal social inseguro y público. Rockstar enfatiza que esto constituyó una violación de las políticas de confidencialidad establecidas y bien entendidas. La empresa reitera su política de tolerancia cero ante la divulgación no autorizada de información, independientemente de la afiliación sindical, argumentando que las filtraciones pueden causar graves daños comerciales y creativos, además de afectar la experiencia de los jugadores.

El papel del tribunal y la política

El tribunal decidirá esta semana si se concede la medida cautelar solicitada por la IWGB, la cual permitiría a los trabajadores despedidos volver a la nómina de Rockstar mientras se espera la resolución definitiva del caso. La IWGB ha expresado su firme creencia en que Rockstar Games ha violado la ley y espera con interés el día en que se enfrenten en un juicio completo y sustancial. Este caso incluso llegó al Parlamento del Reino Unido, donde el diputado Chris Murray planteó la cuestión ante el Primer Ministro, quien aseguró que el gobierno investigaría el asunto y reafirmó el derecho de todo trabajador a unirse a un sindicato sin sufrir consecuencias injustas. La confidencialidad es fundamental para Rockstar Games, y la empresa sostiene que las acciones tomadas fueron necesarias para proteger sus proyectos y la experiencia de sus jugadores.